Madres de las víctimas de ejecuciones extrajudiciales en Colombia o falsos positivos, pidieron este lunes una reunión con el presidente, Juan Manuel Santos, informaron fuentes de organizaciones humanitarias.
La solicitud fue realizada durante el Primer Encuentro de Víctimas de Ejecuciones Extrajudiciales y Foro de Lucha contra la Impunidad, que deliberó en Ocaña, ciudad del departamento de Norte de Santander (noreste).
El encuentro en Ocaña tuvo como finalidad "impulsar y visibilizar las investigaciones por las muertes de jóvenes presentados por el Ejército como miembros de grupos armados".
Los familiares de los fallecidos tienen previsto que el encuentro con el primer mandatario colombiano sea el próximo 6 de marzo del año entrante, con motivo al Día Internacional de Víctimas de Crímenes de Estado.
Las madres señalaron que quieren que "nos atienda el 6 de marzo de 2011, con el fin de comprometerlo a que nos colabore para que estas audiencias lleguen a un feliz término", indicó Luz Marina Bernal.
Bernal, es madre de Fair Leonardo Porras, quien desapareció el pasado 8 de enero de 2008, a la edad de 26 años, y fue asesinado cuatro días después. Las autoridades militares lo declararon "muerto en combate".
A juicio del batallón de Cúcuta, capital del Norte de Santander, el hijo de Bernal (así como una veintena de jóvenes), fue un guerrillero "muerto en combate".
El pasado 30 de agosto, el grupo de madres solicitó al jefe de Estado o al vicepresidente, Angelino Garzón, una reunión para exponer los problemas de seguridad que afrontan, y para conocer el estado de las investigaciones a los militares implicados en estos actos.
Por su parte, Carmenza Gómez Romero, madre de Víctor Fernando Gómez, quien fue hallado en una fosa común en Ocaña (2008) y fue reportado por el Ejército como guerrillero abatido en enfrentamiento, señaló que continúan las amenazas contra los familiares de los muertos.
"La Fiscalía nos dijo que no cabemos en el paquete de beneficiarios del programa de víctimas y testigos. Yo no sé entonces en qué paquete es que cabemos, ¿será en el del cementerio señor presidente Santos?. Además el Ministerio del Interior nos ofreció una reubicación, pero continuamos esperando ese ofrecimiento, y mientras tanto las amenazas continúan", indicaron las madres para entonces.
El encuentro celebrado en el Norte de Santander conmemoró dos años del primer hallazgo de cuerpos, víctimas de falsos positivos.
En 2008, durante la gestión del ex presidente Álvaro Uribe, se encontraron 11 cuerpos de una veintena de jóvenes dados por desaparecidos, entre enero y febrero de dicho año, en Soacha, localidad vecina a Bogotá, y presentados por las fuerzas militares como "guerrilleros muertos en combate".
Al menos 20 madres llegaron desde Soacha al lugar donde fueron enterrados sus hijos. La marcha, en la que participaron casi 70 familiares, terminó frente al Palacio de Justicia de Ocaña con gritos en los que se exigió "verdad y justicia".
Por la plaza de dicho municipio, las madres gritaron que "¡nuestros hijos no eran guerrilleros!". Los manifestantes se dirigieron al Norte de Santander, porque allí fueron trasladados sus hijos bajo engaño de contratos para trabajos agrícolas, sin embargo, aparecieron en una fosa común e identificados.
La identificación de los jóvenes muertos, entre 18 y 28 años, dio origen al escándalo de los falsos positivos. Por los crímenes los militares recibían beneficios y permisos por los supuestos resultados en la lucha contra la guerrilla.
En Colombia se han registrado denuncias por más de dos mil casos de ejecuciones extrajudiciales, esto desde septiembre de 2008.