Los familiares y compañeros de los 33 mineros que desde hace un mes se encuentran atrapados en el yacimiento San Jose, situada en el desierto de Atacama, al norte de Chile, solicitaron este domingo a las autoridades estatales "descubrir el trasfondo" del accidente con el objetivo de que los culpables reciban su escarmiento.
"Para nosotros esto no es un accidente, esto lo consideramos un crimen (...) Porque nunca tuvieron las medidas de seguridad. Yo conversé con los voceros de la empresa y me dijeron que ellos tenían un acceso para salir, pero no había escaleras porque ellos (la empresa) no las habían puesto", manifestó la hija de uno de los mineros atrapados.
Según denuncian los familiares los dueños de la minera San Esteban, Alejandro Bohn y Marcelo Kemeny, al parecer estaban al tanto de que el yacimiento no reunía las condiciones de seguridad para ser explotado y aún así, lo reabrieron la mina sin considerar el riesgo que corrían los trabajadores.
La respuesta que los dueños de la compañía han dado en torno al accidente es puesta en duda por los familiares y compañeros de los sepultados.
"Se limitan a pedir disculpas, pero no aclaran ni siquiera si les pagarán los sueldos", manifestó la esposa de otro minero.
La compañía San Estaban ha sido sancionada 42 veces en los últimos nueve años debido a diferentes incidentes laborales.
Los familiares de las víctimas han recalcado que en el año 2003 varios obreros introdujeron un recurso de protección en los tribunales para deterner los trabajos en el yacimiento San José y en el año 2007 la mina fue clausurada por malas condiciones geológicas.
Por ello el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (Sernageomin) también ha sido cuestionado, ya que fue el organismo que oficialmente autorizó la reapertura del yacimiento a pesar de que tenía la información de todos los accidentes que previamente habían ocurrido en la mina y que llevaron a su cierre.
"El personal de Sernageomin revisó la mina de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo (Â…) Después autorizó el reinicio de las operaciones en la mina de cobre y oro", aseguró el dueño de la mina durante su comparecencia ante la comisión parlamentaria que investiga las causas del suceso.
Los familiares ahora exigen que los dueños de la compañía San Esteban cumplan con las premisas laborales que desde la reapertura de la mina aseguraron, entre ellas la seguridad a los mineros y el compromiso por salvaguardar su integridad durante el tiempo que realicen jornadas laborales.
Primeros Contactos
El primer contacto que se estableció con los trabajadores atrapados de la mina San José ocurrió el pasado 22 de agosto, luego de 17 del derrumbe. Por medio de una sonda se pudo traer a la superficie un mensaje escrito con las siguientes palabras: "Estamos bien en el refugio los 33".
El contacto causó conmoción a nivel mundial, posteriormente, a la sonda se le adhirió una cámara multimedia que permitió mantener contacto visual. A partir de allí, las máximas autoridades de los ministerios de salud y minería de Chile, Jaime Mañalich y Laurence Golborne respectivamente, han trabajado para mantener contacto diario y poder brindar a los mineros la mayor cantidad de ayuda posible.
A través de la sonda los mineros también recibieron alimentos, líquidos y suplementos vitamínicos para restablecer la salud que se había deteriorado considerablemente. Para el día 20 bajo tierra, las cámaras ya mostraban avances considerables en su estado de ánimo.
Operativos de rescate y supervivencia
Tras hacer contacto con los mineros, especialistas en nutrición y psicólogos se dedicaron principalmente a fortalecer la salud física y emocional de los mineros.
Los especialistas han sugerido a los mineros mantener rutinas de ejercicios para conservar el buen estado de salud.
La operación de rescate que sacará a los mineros a la superficie demorará aproximadamente cuatro meses. Los participantes de los organismos rescatistas han reiterado que el trabajo es complejo y por ende "debe hacerse con extremo cuidado".
La máquina Strata 950 es la perforadora que a una velocidad de 20 metros por día va ensanchando el ducto por donde se les ha suministrado, alimento, vestimenta y requerimientos de primera necesidad.
Por su parte, los mineros van removiendo los escombros de la excavación para no bloquear el túnel. Al terminar el conducto, cada minero será elevado (uno a la vez) en una camilla de rescate tipo jaula a la que estarán sujetos a través de un arnés especial y donde contarán con equipos de oxígeno e intercomunicadores.
Se ha previsto que el horario ideal para realizar el rescate es al anochecer para evitar que los cambios bruscos de luz afecten la retina de los mineros.
La mina San José explota oro y cobre desde hace más de 100 años. Se presume que al rescatar a los trabajadores atrapados, sea considerada como un yacimiento no apto para continuar realizando excavaciones en el futuro a menos que se produzca una reestructuración dentro la misma y se implementen nuevas medidas de seguridad.