El recrudecimiento del conflicto armado interno que vive Colombia ha agravado la situación de los derecho humanos (DD.HH.) en esta nación, afirmó este viernes la Consultoría para los DD.HH. y los Desplazamientos de ese país.
''Realmente la tragedia colombiana consiste en que la guerra sigue, no estamos en ningún postconflicto'', afirmo, Marcos Romero, miembro de la Consultaría en una entrevista exclusiva ofrecida para teleSUR.
Según Romero, a pesar de la política de mano dura emprendida por el Gobierno colombiano durante ocho años existen todavía herederos de grupos paramilitares en casi todas las regiones del país.
''Llevamos 8 años de un política de mano dura y esta política ha permitido arrinconar a la guerrilla pero hoy hay herederos de los grupos paramilitares en casi todos los departamentos del país" expresó.
El representante de la Consultoría de Derechos Humanos indicó que parte del problema es que no se ha asimilado la idea de una salida pacífica al conflicto de ese país latinoamericano, ''se ha desprestigiado internamente la idea de paz y de una solución de tipo político'' apuntó.
Romero aclaró que quienes sufren las consecuencias de esta guerra interna irregular que experimenta la nación suramericana son "en primera instancia, los soldados, los guerrilleros, los paramilitares que casi siempre son los jóvenes, hijos del campesinado y de los estratos bajos de la sociedad colombiana'', aclaró.
La otra parte de la población que también padece las consecuencias del conflicto son los civiles que se localizan en el lugar de los enfrentamientos puesto que "estos enfrentamiento no ocurren en teatros de operaciones donde no hay civiles. En muchas partes la gente termina obligada a desplazarse(...) a procesos de reclutamiento forzado o asesinadas en medio del fuego'', consideró.
El miembro del organismo de derechos humanos denunció que las personas desplazadas en el país han aumentado sobre todo aquellas que pertenecen a etnias indígenas y que se localizan en el suroriente del territorio.
''Los desplazamientos se producen cuando hay enfrentamientos armados(...)bombardeos, campos minados con minas antipersonales, reclutamientos forzados. Tenemos una situación que recrudece el conflicto'', afirmó.
Romero hizo un llamado tanto a la guerrilla como a las fuerzas del Estado "a encontrar otro tipo de camino puesto que por la vía de una lógica de guerra irregular este conflicto tiene posibilidad de producirse indefinidamente''.
Romero expresó que esperaba que el presidente de la nación, Juan Manuel Santos, y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) escuchen el llamado de los países de la región para que se termine este conflicto armado.
''Yo confío en que el presidente Santos y que la guerrilla de las FARC escuche los mensajes, los llamados de los Gobiernos latinoamericanos que han dicho: hay que terminar esa guerra colombiana, hay que acabar con ese conflicto armado que es un conflicto anacrónico, hay que darle salida al país'', señaló.
Adicionalmente, manifestó que esperaba que la administración de Santos, además de ''tener presencia militar en el territorio'', tenga la sabiduría de ''buscarse otro tipos de soluciones más definitivas''.
Por otro lado, el magistrado colombiano Luis Ernesto Vargas, indicó este jueves que a más de 300 por ciento creció el desplazamiento en Colombia desde el 2004 cuando la Corte Constitucional colombiana realizara la declaratoria de carácter inconstitucional contra la administración de Álvaro Uribe por la falta de atención a los afectados.
El pasado 24 de agosto la ONU reveló de acuerdo a un informe, que en lo que va de 2010 el número de desplazados en Colombia ha crecido a más de 7 mil 500 personas. Este organismo consideró que el Gobierno colombiano debe aplicar medidas urgentes para brindarle protección a la población afectada por los conflictos armados.