La Defensoría del Pueblo de Colombia manifestó este viernes su preocupación por el desplazamiento masivo de los pobladores de Medellín (noroeste), en donde al menos mil 300 personas han fallecido producto de la violencia por parte de los narcotraficantes, pandilleros y ex paramilitares.
"El defensor del pueblo, Volmar Pérez, manifiesta su preocupación por el incremento de los desplazamientos intraurbanos, masivos e individuales, que vienen afectando a 13 de las 16 comunas (barriadas pobres) de Medellín", indicó un comunicado de dicha institución.
Desde el año 2009 hasta agosto del año en curso, la Defensoría ha recibido unas 607 declaraciones de desplazamiento forzado lo que corresponde a mil 870 personas, que se han visto obligados a abandonar estos sectores rurales al oriente de Medellín, considerada la segunda ciudad colombiana, a 400 kilómetros al noroeste de Bogotá.
"Entre el 20 y 26 de agosto pasados se presentaron 58 desplazamientos en las comunas 3 y 13. Entre julio y agosto de 2010 se registraron 253 casos; 130 de ellos durante el pasado mes de agosto", destacó el Pérez en el texto.
El funcionario explicó que entre las principales causas de este flagelo se encuentran: las amenazas y enfrentamientos entre nuevos grupos armados ilegales, la vinculación o reclutamiento de niños y adolescentes en estos grupos.
Además de los choques entre narcotraficantes, pandilleros y ex paramilitares.
El pasado 27 de agosto, la prensa colombiana informó que el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) se preparaba para actuar en Medellín, con la finalidad de evitar que las pandillas usen como "escudos humanos" a los pobladores de los barrios populosos.
El rotativo apuntó que la decisión surgió a raíz del incremento, en las últimas semanas, de casos en que las personas son usadas como escudo por los pandilleros para protegerse de las autoridades, que llegan a imponer el orden en las calles.
Se estima que en la ciudad de Medellín operan cerca de 300 pandillas, con aproximadamente cuatro mil 500 miembros, que siguen las órdenes de Maximiliano Bonilla y Erick Vargas, mejor conocidos con los alias de Valenciano y Sebastián, respectivamente. Ambos se enfrentan entre sí y además tienen nexos con bandas de narcotraficantes.
Delegados del CICR han asistido a diferentes reuniones con representantes de la Alcaldía de Medellín, Policía, Personería (dependencia del Ministerio Público a nivel municipal), Fiscalía General y de varias organizaciones no gubernamentales para analizar la situación.
Según datos de la Alcaldía de Medellín, el primer semestre de este año se registró un desplazamiento interno de dos mil 776 personas, cifra tres veces mayor a la del mismo período en el 2009.
Por su parte, el alcalde de la región, Alonso Salazar, relató que recientemente se registró un enfrentamiento entre los integrantes de la banda del Reversadero del Dos y los de La Torre, en venganza por el asesinato de un miembro de ese grupo en la Comuna 13, uno de los sectores más pobres y violentos de la ciudad.
Unos 320 efectivos de la Policía y el Ejército fueron enviados a ese distrito, para intentar establecer el orden, sin embargo, la situación se tornó difícil porque los pandilleros se escudaron entre los pobladores del lugar, denunció el alcalde.
En referencia a los delitos que se cometen en las zonas populares de dicha región, Salazar manifestó que existe la necesidad de formar un cuerpo de élite similar al de los años 90, que desmanteló al cartel Medellín.
Ofensiva contra crimen organizado
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció el pasado martes 31 de agosto, que su Gobierno incrementará la ofensiva contra el crimen organizado.
Santos realizó la advertencia al encabezar un consejo extraordinario de seguridad en la ciudad de Medellín.
El jefe de Estado se reunió con miembros del Gobierno, la cúpula militar y policial para estudiar las medidas que deben adoptar en la segunda ciudad colombiana y en otras zonas.
Se deben tomar medidas desde el punto de vista operativo, mediante un enorme despliegue de seguridad.
"Ese es el tipo de medidas adicionales que vamos a estudiar para ser más efectivos, porque tengan la absoluta seguridad que el Estado, todo, va a controlar esta situación, va a mejorar esta situación, y que el crimen organizado no va a continuar haciendo de las suyas", prometió el mandatario colombiano.