El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente palestino, Mahmud Abbás, renovaron sus compromisos para lograr una solución que tome en cuenta las posiciones de los dos Estados, así lo dio a conocer el encargado estadounidense para el Medio Oriente, George Mitchell.
Para las partes, "la próxima etapa lógica sería comenzar a trabajar en un acuerdo-marco con vistas a un estatuto permanente", indicó Mitchell en una rueda de prensa.
Asimismo el diplomático estadounidense anunció que Abbás y Netanyahu acordaron este jueves nuevas reuniones para los próximos 14 y 15 de septiembre en la región "y una vez cada dos semanas en lo sucesivo", indicó
Durante su pronunciamiento Mitchell aseguró que ambos líderes expresaron su decisión de continuar las negociaciones "de manera seria y en buena fe", además expresaron que para que "esto tuviera éxito es necesario que sean negociaciones privadas y que se traten en un alto grado de sensibilidad".
Según Mitchell, los dignatarios repudiaron "todas las formas de violencia contra civiles inocentes" y llamaron a trabajar juntos para mantener la seguridad. Agregó que el objetivo del acuerdo-marco sería establecer las compromisos necesarios, que permitan dar forma a un tratado global que ponga fin al conflicto.
De igual forma recordó que "nuestro fin es resolver todos los temas de desacuerdo antes de un año". Mitchell insistió que "la alternativa plantea peligros mucho mayores que los riesgos de buscar una paz duradera".
Más temprano, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbás, solicitó que se finalice con el brutal bloqueo que mantiene el Gobierno israelí sobre la Franja de Gaza, además de la delimitación del uso del agua y la liberación de los prisioneros palestinos para continuar con el proceso de paz.
Por su parte, Netanyahu señaló que para lograr una paz duradera "hay que trabajar en conjunto".
El diálogo directo entre ambas partes se suspendió desde la incursión israelí contra la Franja de Gaza, denominada Operación Plomo Fundido, que inició el pasado 27 de diciembre de 2008 y permaneció hasta mediados de enero de 2009. En la acción bélica murieron cerca de mil 400 palestinos y otros cinco mil resultaron heridos.
La
disposición de Abbás al diálogo con Netanyahu no es bien vista por los
palestinos, incluso por sus compañeros del partido Al-Fatah, por
considerarse que la nueva ronda de conversaciones no beneficiarán al
pueblo.
En entrevista concedida a teleSUR el pasado miércoles, el miembro del Movimiento Nacionalista Palestino Al-Fatah, Yaser Al-Masri, consideró que las negociaciones para alcanzar la paz en Medio Oriente entre Abbás y Netanyahu, con la mediación de Obama, "se producen en el marco de liquidar y acabar con la causa palestina".
Este miércoles centenares de palestinos se concentraron en Ramalah (centro) para expresar su repudio al inicio de las conversaciones directas y según indicó el corresponsal de teleSUR en Siria, Hishan Wannous, el 80 por ciento de los palestinos están en contra del diálogo que tendrán este jueves Abbas y Netanyahu pues consideran que son ilegítimos.
Los manifestantes denunciaron que el diálogo se produce bajo las condiciones impuestas por Israel y Estados Unidos y que su único propósito es el defender sus propios intereses, además los líderes de la protesta afirman que el auspicio de la nación norteamericana no ofrece ninguna garantía para negociaciones serias.