Gobierno venezolano veló por salud de productor agropecuario fallecido tras ayuno voluntario
El Gobierno venezolano declaró este miércoles, a través de un comunicado, que le prestó la atención debida al fallecido agricultor, Franklin Brito y siempre respetó sus derechos. Rechazó a "la canalla mediática" y a la oposición que no hicieron nada para salvarle la vida.
En el texto, el Ejecutivo señala que aguardó a que se realizará el velorio y inhumación de los restos de Franklin Brito, "para reiterar la posición oficial respecto a este lamentable caso".
El ciudadano, fallecido este lunes, recibió respuestas oportunas tanto de las instancias administrativas como judiciales, apuntó el mensaje público.
"El Estado venezolano en ninguna forma violó o conculcó los derechos civiles, sociales y económicos que, constitucionalmente, asistían al ciudadano Franklin Brito. Antes bien, garantizó que dicho ciudadano ejerciera libremente estos derechos, incluso en perjuicio de otros particulares", detalla.
Pese a la garantía de sus derechos, Brito optó por una huelga de hambre "y la autoflagelación como mecanismos de presión para lograr la satisfacción de una demanda que no tenía asidero en la realidad".
Al conocerse el grave estado de salud del agricultor, en enero pasado, la Fiscalía General de República pidió a un Juez la medida de internado médico para proteger la vida del referido ciudadano, como lo establece la Carta Magna.
El manifiesto señala que se verificó la gravedad de la enfermedad en momentos que Brito se encontraba en "la puerta de la sede local de la Organización de Estados Americanos (OEA), donde fue abandonado por los dirigentes de la oposición que montaron el espectáculo", a finales de 2009.
Caracas explica la ayuda hospitalaria ofrecida a fin de salvaguardar la estabilidad de Brito.
"El primer internado hospitalario estuvo a cargo de la Cruz Roja, en una clínica privada, y posteriormente bajo responsabilidad del Gobierno Nacional en el Hospital Militar de Caracas, bajo la supervisión de la Cruz Roja Venezolana, única organización que acompañó al Estado venezolano en el afán de garantizar la vida del ciudadano Franklin Brito", aseguró.
La nota cita al Secretario General de la Cruz Roja Venezolana, Hernán Bongioanni, que el martes pasado declaró: "desde el punto de vista médico de los galenos del Hospital Militar, como de la Cruz Roja tenia un sólo fin, salvaguardar la integridad física y la salud del señor Franklin Brito".
Ante la muerte de Brito, el Gobierno del país suramericano lamentó el fallecimiento y extendió sus condolencias a los familiares y allegados.
Se dirigió a la familia y amistades "auténticos del señor Brito" para informarles que no fue un error del Gobierno el desenlace fatal.
"Si el Gobierno Bolivariano hubiese cometido un error, no hubiésemos dudado en rectificar, incluso si se hubiese tratado de una medida ajustada a derecho, la hubiésemos flexibilizado para garantizar el supremo derecho a la vida. Lamentablemente no pudimos responder ante una violación de derechos que era inexistente", insistió.
Tras fijar posición, en el documento se manifestó el rechazo al "fariseismo de la canalla mediática, de la oposición electorera, de las autoridades de la Iglesia católica, que alentaron la decisión extrema del señor Brito con el único fin de lograr un muerto para sus sucias banderas".
Reclamó además el aprovechamiento de la oposición venezolana para utilizar la tragedia de un ser humano "para intentar ganar votos y desestabilizar a un Gobierno legítimo y democrático".
Del mismo modo, resaltó que el pueblo de Venezuela sabrá relucir su esperanza y alegría "sobre los que quieren llenar a la Patria de muerte, odio y desaliento".
Aseguró también, que el pueblo venezolano "sabe en donde está la verdad".
Cronología de un huelguista
En el año 2003, Brito inició su primera huelga de hambre para denunciar la supuesta invasión de sus terrenos, una comisión del Instituto Nacional de Tierras (Inti) acudióal sitio para practicar una inspección. La denuncia fue descartada por solapamiento.
Dos años después el Inti ratificó la propiedad privada de Brito al otorgarle el registro agrario correspondiente y verificó nuevamente que no existiera irregularidades con los documentos de sus vecinos.
No obstante, Brito apeló ante las instancias judiciales pero su requerimiento fue declarado sin lugar al comprobarse que disfrutaba plenamente de las garantías de propiedad de sus tierras.
La respuesta del productor agropecuario a la decisión de la justicia venezolana fue mutilarse un dedo ante las cámaras de televisión y amenazó con cortarse otros.
Paralelamente solicitó la cancelación de una deuda laboral que tenía pendiente por parte del Ministerio de Educación y se le solucionó el problema.
En 2006 apeló ante un juzgado superior, fue declarado inadmisible el recurso y se designa al Presidente del Inti, Juan Carlos Loyo, para que atienda el caso. A Brito se le habilitaron nuevos caminos de acceso a su finca para evitar las disputas con los vecinos, mejoramiento de cercas, alcantarillado, entre otros beneficios.
En 2007, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), conoce del caso de Franklin Brito y se pronuncia por cuanto "no existían los elementos alegados por el ciudadano (...) en cuanto al solapamiento de tierras y violación de propiedad".
El año siguiente realiza su segunda huelga de hambre y ante la inminencia de su muerte, el Estado venezolano envía al presidente del Inti a atender el llamado que hizo Brito para que se le revocaran los títulos de propiedad a sus vecinos.
Ese mismo año, las autoridades venezolanas decidieron otorgarle de manera gratuita un tractor y una rastra, se le reparó su vehículo, se le donó una serie de insumos agrícolas y se procedió a la deforestación de 40 hectáreas de tierra en sus predios para que se realizaran actividades productivas.
En agosto de 2009, inició su tercera huelga de hambre, a las puertas de la Organización de Estados Americanos (OEA) y paralelo a ello se generó un show mediático, a cargo de sectores políticos de oposición que apoyaron su huelga suicida y posteriormente le abandonaron una vez culminado el proceso electoral de ese año.
En diciembre del año pasado, bajo mediación del Gobierno venezolano y por razón humanitaria se le revocaron las cartas agrarias a los vecinos de Brito, mientras él continuó la huelga de hambre y el Ministerio Público (Fiscalía General) ordenó su traslado al Hospital Militar de Caracas y de igual manera ordenó a la Cruz Roja venezolana supervisar la integridad física del paciente.