El productor agropecuario venezolano Franklin Brito, quien se mantuvo en ayuno voluntario durante varios meses, falleció la noche del pasado lunes en la ciudad de Caracas a consecuencia de un paro cardíaco, según informaron sus familiares ante medios de comunicación.
Alrededor de las 21:00 horas locales (01:30 GMT) se registró el deceso de Brito en el Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo en la capital venezolana, de acuerdo a lo anunciado por su esposa Elena de Brito.
Desde el pasado 20 de agosto Brito permanecía en el área de terapia intensiva del citado centro hospitalario en una especie de coma inducido, luego de mantener una huelga de hambre por más de cuatro meses.
Pese a las advertencias médicas sobre las fatales consecuencias a las que estaba expuesto, ningún familiar convenció a Brito para que abandonara la suicida iniciativa de protesta.
Desde el 2 de julio de 2009, Brito se embarcó en varias huelgas de hambre exigiendo una indemnización al Gobierno venezolano o la revocatoria de unas cartas agrarias que pesan sobre terrenos suyos.
Sin embargo, el pasado mes de enero, la estatal Venezolana de Televisión (VTV) presentó un video en el que Brito intentó extosionar al Estado venezolano, cuando manifestó que estaba dispuesto a finalizar su huelga de hambre si se le otorgaba la cifra de tres millones de bolívares (698 mil 400 dólares).
En ese video, difundido por VTV, Brito además reconoció que el tema de su protesta fue tomado como bandera política por la oposición venezolano para avivar un clima de tensión en el país suramericano.
El Ministerio del Poder Popular para la Agricultura y Tierras informó en una nota de prensa fechada 28 de agosto de este año que el tema de las huelgas que protagonizaba el productor tenía más de cinco años, y se originó por problemas de linderos con vecinos del fundo Iguaraya, con más de 500 hectáreas, ubicado en el estado Bolívar (sur de Venezuela), que se encontraba bajo el manejo de Brito.
Franklin Brito también realizó una huelga de hambre de 154 días en las afueras de la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Caracas, momento en el que medios de comunicación privados tomaron su caso como bandera política para atacar al Ejecutivo venezolano.
El productor fue trasladado por funcionarios de la Policía Metropolitana y un fiscal del Ministerio Público al Hospital Militar para resguardar su salud y días después la Fiscal General de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, explicó que Brito estaba incapacitado mentalmente y era incapaz de tomar sus propias decisiones, razón por la cual se le recluyó en el Hospital Militar y se le brindó atención médica y sicológica.
En medio de su dramática huelga, el hoy fallecido se cortó un dedo y amenazó con amputarse uno por semana.
Atenciones a Brito
Brito no poseía títulos de propiedad de su finca, por lo cual la titularidad de las 290,20 hectáreas de tierras productivas del fundo La Iguaraya, ubicado en el Estado Bolívar (sur de Venezuela) y que estaba bajo su manejo, le fue otorgada por el Gobierno venezolano.
En 2003, cuatro años más tarde de entregada la titularidad de la tierra, vecinos de Brito, quienes ocupaban sus fincas, solicitaron al Instituto Nacional de Tierras (Inti) la entrega de cartas agrarias para beneficiarse de la medida de regularizaciones de tierras.
Ese mismo año, Brito denunció que sus vecinos ocuparon sus tierras y solicitó una inspección de linderos, situación que se resolvió de inmediato y se comprobó que no hubo tal ocupación.
Posteriormente, en 2005 el Inti ratificó la propiedad privada de Franklin Brito, al otorgarle el registro agrario correspondiente y verificar nuevamente que no existía solapamiento alguno con los documentos de sus vecinos.
No obstante, apeló nuevamente ante las instancias judiciales; es declarado sin lugar el requerimiento de Brito, por cuanto se comprueba que el denunciante disfrutaba de las garantías de propiedad de sus tierra, es entonces cuando se cercena un miembro (dedo) ante las cámaras de televisión. Paralelamente solicitó la cancelación de una deuda laboral que tenía pendiente por parte del Ministerio de Educación y se le solucionó el problema.
Más tarde, en 2006 apeló ante un juzgado superior, fue declarado inadmisible el recurso y se designío al presidente del Inti, Juan Carlos Loyo, para que atiendiera el caso.
A Brito se le habilitaron nuevos caminos de acceso a su finca para evitar las disputas con los vecinos, mejoramiento de cercas, alcantarillado, entre otros beneficios.
En 2007, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), conoció del caso de Franklin Brito y se pronunció por cuanto "no existían los elementos alegados por el ciudadano (Â…) en cuanto al solapamiento de tierras y violación de propiedad".
Así es como en 2008, ante una nueva huelga de hambre y ante la inminencia de su muerte, el Estado venezolano envió al presidente del Inti a atender el llamado que hizo Brito para que se le revocaran los títulos de propiedad a sus vecinos.
Ese mismo año, las autoridades venezolanas decidieron otorgarle de manera gratuita un tractor y una rastra, se le reparó su vehículo, se le donó una serie de insumos agrícolas y se procedió a la deforestación de 40 hectáreas de tierra en sus predios con fines a que se realizaran actividades productivas.
En agosto de 2009, comenzó su tercera huelga de hambre, a las puertas de la Organización de Estados Americanos (OEA) y paralelo a ello se generó un show mediático, a cargo de sectores políticos de oposición que apoyaron su huelga suicida y posteriormente le abandonaron una vez culminado el proceso electoral de ese año.
En diciembre de ese mismo año, bajo mediación del Gobierno venezolano y por razón humanitaria se le revocaron las cartas agrarias a los vecinos de Brito, mientras él continuó la huelga de hambre y el Ministerio Público (Fiscalía General) ordenó su traslado al Hospital Militar de Caracas.