El Gobierno israelí, a través del ministro de Defensa, Ehud Barak, ante la tentativa de la salida de un barco de Líbano hacia la Franja de Gaza con ayuda humanitaria, amenazó con apresar a cualquier embarcación que pretenda vencer el bloqueo que los sionistas mantienen a los palestinos.
El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, aseguró que, "si esta flotilla sale de todos modos de Líbano y rehúsa dejarse conducir por nuestra marina hacia el puerto (israelí) de Ashdod, no tendremos otra opción que la de detenerla en el mar".
"Algunas informaciones nos llegaron en estos últimos días acerca de un proyecto de enviar una nueva flotilla para romper el bloqueo de Gaza. Se trata de una provocación superflua y consideramos que impedir la partida de esa flotilla es responsabilidad del Gobierno libanés", expresó el ministro israelí.
Estas declaraciones de Barak se suman a las continuas amenazas de Israel de impedir, por
la vía diplomática o por la fuerza, cualquier intento de romper el bloqueo de Gaza.
El Gobierno de Israel aplica desde el año 2006 un bloqueo férreo contra el pueblo palestino, que mantiene cerrados los pasos fronterizos necesarios para recibir ayuda humanitaria, alimentos y combustible para la única planta de electricidad de la Franja de Gaza.
La acción más reciente de la política hostil de Israel contra los palestinos, fue el ataque militar que ejecutó en aguas internacionales contra un grupo de embarcaciones, denominada "Flotilla de la Libertad", que pretendían llevar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza.
Los activistas españoles Manuel Tapial, Laura Arau y David Segarra, que iban en la Flotilla de la Libertad y que fueron detenidos por militares de Israel, introdujeron un recurso contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y siete de sus máximas autoridades por delitos de lesa humanidad, secuestro y deportación de los tres cooperant.
Esa querella considera a los ocho funcionarios como "culpables" de otro delito contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado por el abordaje de la flotilla humanitaria Mavi Mármara en el que murieron nueve activistas turcos por disparos de comandos israelíes en la madrugada del 31 de mayo de este año.
Por su parte, el Gobierno de Israel calificó este viernes como "provocación" la querella que tres activistas españoles presentaron en Madrid (capital) España, por el ataque militar israelí contra una flotilla humanitaria, que iba a llevar ayuda humanitaria a la población de Gaza el pasado 31 de mayo.