Piden renuncia de embajador por decir que chilenos no sintieron dictadura de Pinochet
Luego de las polémicas declaraciones del embajador de Chile en Argentina, Miguel Otero, quien afirmó que "la mayor parte" de su país "no sintió la dictadura" de Augusto Pinochet, la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados llamó a capítulo al canciller Alfredo Moreno para que explique lo que el diplomático quiso decir.
El ministro de relaciones exteriores justificó que las declaraciones de Otero fueron "opiniones personales y que no reflejan la postura del Gobierno de Sebastián Piñera".
El presidente del Senado chileno, Jorge Pizarro, sostuvo que son declaraciones muy graves debido a que "nos van a traer problemas en América Latina por la sensibilidad que existe por el tema de los derechos humanos".
Asimismo planteó que el presidente de Chile "tiene que pedirle la renuncia al embajador, porque se puede prestar para pensar que es la política del Gobierno en materia de política exterior".
"No bastan las explicaciones y creo que también es delicado que el canciller haya dicho que son opiniones personales", apuntó.
De igual forma, el senador chileno por el Partido Socialista, Juan Pablo Letelier, calificó de "una vergüenza" la actitud de Otero por lo que consideró que "se ha convertido en un embajador inútil".
El presidente del Partido Comunista de Chile (PCCH) y diputado del Congreso chileno, Guillermo Teillier, calificó las declaraciones de Otero como "una falta de respeto con quienes vivieron las atrocidades del Gobierno militar" y consideró que Piñera debe solicitarle la renuncia.
"El exabrupto de este embajador, dejando entrever que está absolutamente de acuerdo con el golpe y con lo que hubo detrás, me parece inaceptable y somos muchas voces las que estamos pidiendo su salida", aseveró.
La presidenta del Partido Por la Democracia (PPD), Adriana Muñoz, planteó la necesidad de que Moreno explique por qué, como autoridad de ese país, se ha conformado con determinar que se trata de opiniones personales del embajador, "sin establecer que aquí se trata de un funcionario de Chile en un país extranjero".
El jefe de la bancada de diputados de esa colectividad, Ramón Farías, sostuvo que es "impresentable el espaldarazo del Gobierno al embajador Otero, argumentando que estaba hablando a título personal y no a nombre de su cargo".
El subjefe de esa bancada, Tucapel Jiménez, criticó "la inconsecuencia del Gobierno que dice trazar una frontera entre lo que es esta opinión y lo que es el compromiso firme y decidido con el respeto a los derechos humanos".
"Piñera nuevamente ha incumplido un compromiso de campaña, ya que él dijo que no iba a gobernar con gente que estuviera involucrada con la dictadura, y tenemos éste y otros casos que demuestran lo contrario", afirmó.
También, el jefe de bancada del Partido Radical Social Demócrata (PRSD), Marcos Espinosa, llamó a Otero a pedir disculpas públicas por sus palabras, a la vez que, entregue de manera voluntaria el cargo que ejerce en Argentina.
Recordó asimismo que, durante el régimen militar, "millones de chilenos debimos soportar, entre otras cosas, violaciones a los derechos humanos, destierro, muertes y una división que hasta ahora aún persiste en el país".
La Fundación José Domingo Cañas 1367, organización que rinde homenaje a las víctimas de ese centro ilegal de detención durante el régimen de Pinochet, dijo en un comunicado que Otero desconoció a "cientos de miles de exiliados, miles de muertos y otros tantos que sufrieron prisión política y tortura".
Según estudios de la Comisión Retting en 1991, un año después de la dictadura de Pinochet, se contaban tres mil 197 víctimas, entre ellas mil 192 integran la lista de desaparecidos políticos.
Pinochet es ampliamente cuestionado tanto en su país como por las organizaciones humanitarias internacionales por las graves y diversas violaciones a los derechos humanos cometidas en su Gobierno denominado como régimen militar.
El dictador enfrentó diversos juicios hasta la fecha de su muerte, el 10 de diciembre de 2006.