Cerca de 15 mil personas despidieron este jueves en Turquía a los ocho activistas de ese país que fueron asesinados durante el asalto israelí contra la "Flotilla de la Libertad", que viajaba a Gaza para llevar alimentos y enseres a la población.
En una ceremonia popular, los féretros de los ciudadanos turcos fueron transportados por las calles de Estambul (noroeste), donde miles de personas le rindieron un sentido homenaje. Los ataúdes fueron cubiertos con banderas turcas y palestinas.
El homenaje se llevó a cabo en los alrededores de la mezquita estambulí de Fatih, donde turcos asistieron a la ceremonia fúnebre por los ocho activistas compatriotas y el muerto estadounidense.
Una vez terminada la ceremonia, parte de los congregados lanzaron consignas como "abajo Israel" y gritos de "Alá es grande" durante el cortejo fúnebre.
Entre los fallecidos por fuerzas militares israelíes destaca un joven de 19 años de edad de nacionalidad turco-estadounidense. Según cuerpos forenses, el cuerpo tenía 4 balas en la cabeza y 1 en el pecho.
Dos de los fallecidos serán enterrados en Estambul, mientras que los demás serán trasladados a su localidad de origen.
Mientras se despedía a los caídos, el Gobierno turco reafirmó que las relaciones con el Gobierno de Tel Aviv (capital israelí) han quedado dañadas.
"Israel verá más adelante las graves consecuencias de este ataque y estará muy apesadumbrado. Turquía nunca olvidará y nunca perdonará el ataque a sus ciudadanos", dijeron autoridades turcas a la prensa.
Por su parte, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, reiteró que Turquía tratará de presentar cargos contra todos los responsables israelíes del asalto, en el que murieron supuestamente nueve activistas, según autoridades de Israel, mientras que ONG islámicas aseguran que hay más fallecidos de los que han sido reportados.
Se prevé para este viernes una manifestación multitudinaria en protesta por las muertes de los activistas que viajaban en la flotilla humanitaria.
Los activistas que viajaban en la Flotilla de la Libertad, buscaban ayudar al pueblo palestino que vive bajo el férreo bloqueo israelí con el envío de alimentos, enseres, ayudas médicas y materiales para la construcción, puesto que estructuras como hospitales y escuelas han quedado derribadas o en muy mal estado tras los ataques de 2008 y 2009.
En ese periodo las fuerzas de Israel dejaron a más de mil 400 palestinos muertos y cinco mil heridos, en su mayoría civiles, en la operación "Plomo Fundido".