El líder indígena peruano, Alberto Pizango, llegó este miércoles a Perú, procedente de Nicaragua, en donde se refugió al ser acusado de supuesta conspiración contra el Gobierno de Álan García, luego de que liderara una protesta indígena en el 2009. Al arribar a Lima, el dirigente fue retenido en inmigración y se espera que posteriormente sea trasladado a la Unidad Requisitoria de la nación.
El dirigente llegó acompañado de Q"orianka Kilcher, la actriz alemana de raíces peruanas, y de Daysi Zapata, vicepresidenta de la Asociación Interétnica de la Selva Peruana (Aidesep).
La corresponsal de teleSUR en Perú, Yamira Albán, en un reciente contacto telefónico reportó que "nos han informado que Daysi Zapata, (vicepresidenta de la Aidesep), ya pasó los controles de inmigración y Alberto Pizango ha sido retenido en ese control policial, después será trasladado a la Unidad de Requisitoria de la nación".
El líder amazónico decidió que ya era tiempo para volver a su país a enfrentar los cargos por los que se le acusa, a pesar de estar seguro de que puede ser apresado en cualquier momento a partir de su llegada.
"He tomado la decisión de volver a mi país porque creo que ya esperé demasiado y hago este sacrificio enorme, que me ha costado y me cuesta", dijo Pizango en un hotel capitalino ante medios de prensa oficiales de Nicaragua, antes de viajar a Perú.
Entre tanto, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, solicitó a Lima la suspensión de la orden de captura que pesa sobre el dirigente amazónico a su retorno a tierras peruanas.
"Le solicito al presidente Álan García, que ahora que regrese Alberto Pizango, le respeten la integridad física, que no lo encarcelen y que lo dejen librar su lucha", exigió el mandatario centroamericano, al despedir a Pizango durante un acto público en la capital nicaragüense.
El mandatario agregó que espera "que no lo capturen" en Lima, pues "sería querer poner en prisión a todos los indígenas peruanos, ¡adelante Alberto!", expresó Ortega este martes.
Al ser consultado el presidente Álan García, en torno a las solicitudes de su homólogo nicaragüense para que se le respeten en Perú los derechos ciudadanos a Pizango, dijo: "No conozco con exactitud las palabras del presidente Ortega, pero yo creo que (Pizango) está mas seguro aquí que allá, porque aquí hay democracia auténtica, independencia plena del poder judicial, no hay ningún ánimo dictatorial ni mesiánico".
"Sobre todo creo que las condiciones económicas y de alimentación son mejores aquí que allá, así que de manera que el sr. Pizango estará más seguro aquí, aquí se respetaran los derechos y como he dicho, esos son temas que sólo el Poder Judicial puede tratar. No soy fiscal, ni juez para determinar la posición judicial de una persona", agregó.
Por su parte, la titular del Ministerio de la Mujer en Perú, Nidia Vílchez, calificó de "provocación" el regreso de Pizango y aseveró que de ser así, sería detenido por orden el Poder Judicial por los delitos de sedición, conspiración y rebelión.
Alberto Pizango, líder de la Asociación Interétnica de la Selva Peruana (Aidesep), se refugió en la embajada nicaragüense en Perú en junio del año pasado, luego de encabezar las protestas indígenas que se desarrollaron en Bagua, región norte de la Amazonía de su país, contra la intención del Gobierno de Álan García de aprobar una serie de decretos que las étnias consideraban nocivos a sus derechos.