La senadora colombiana, Piedad Córdoba, quien preside el grupo de Colombianos y Colombianas por la Paz, aclaró este domingo que para dar inicio al operativo humanitario para liberar a los retenidos Pablo Emilio Moncayo y Josué Daniel Calvo, debe esperar la aprobación del protocolo de seguridad por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Córdoba señaló en una entrevista para un medio colombiano que, "la última palabra la tiene las FARC" para poder dar inicio a las liberaciones de Moncayo, quien tiene 12 años bajo el poder del grupo insurgente, de Calvo quien está en cautiverio desde abril del pasado año, y la entrega de los restos del capitán Julián Ernesto Guevara, muerto ocho años después de haber sido retenido.
Asimismo, indicó que una vez que el Gobierno de Colombia y la Cruz Roja Internacional firmaron el protocolo de seguridad, "lo hice llegar a las FARC (Â…) hasta el momento no han respondido y mientras ello no ocurra no se puede hacer nada".
La respuesta del grupo insurgente "puede llegar de un momento a otro, pero es un tema complejo que se demora un poco", dijo la senadora.
Piedad Córdoba advirtió que para que este proceso humanitario de liberación llegue a buen término "hay que actuar con prudencia y paciencia".
Aseguró que algunas versiones sobre el inicio del operativo "son completamente inexactas". Explicó que el proceso sigue avanzando tras reiterar que tiene en su poder las coordenadas del sitio para las liberaciones y que éstas las entregará en el momento en que despegue para ir a la zona donde harán la entrega de los retenidos.
El pasado 11 de marzo, la senadora colombiana anunció que las coordenadas para la liberación de Moncayo y Calvo ya se encontraban en manos de Colombianos y Colombianas por la Paz.
La senadora explicó que el proceso de entrega se hará en dos partes y en sitios distintos, y que posiblemente se hará en dos días.
Las FARC, en un comunicado emitido el 16 de abril de 2009, había anunciado que, unilateralmente, liberarían a Moncayo y que, de igual forma, procederían a la entrega de los restos de Guevara, muerto en cautiverio.
Posteriormente, el 25 de junio de 2009 anunciaron la decisión de que también liberarían a Calvo en ese operativo.