Exigen a Israel detener la construcción de asentamientos en territorios palestinos ocupados
Como parte de las gestiones para impulsar la paz en la región, el Cuarteto de Mediadores para Oriente Medio exigió a Israel que detenga por completo su proyecto de construcción de viviendas para judíos israelíes en territorios palestinos ocupados.
Reunido en Moscú, Rusia, el Cuarteto optó por exhortar a Israel de desistir de su proyecto de construir unas mil 600 casas en el territorio ocupado de Jerusalén Este, lo cual motivó a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) a retirarse de un proceso indirecto sobre conversaciones de paz.
Además, el mecanismo integrado por Estados Unidos, Rusia , la Unión Europea (UE) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), solicitó a los palestinos abstenerse de acciones que puedan entorpecer el comienzo de las negociaciones indirectas entre ambas partes.
"El Cuarteto llama al Gobierno de Israel a congelar todas sus actividades para la construcción de asentamientos (...) desmantelar todos los asentamientos erigidos desde marzo de 2001 y abstenerse de demoler edificios y de desalojar gente en Jerusalén Este", señala la declaración adoptada este viernes por el Cuarteto en Moscú.
El entre cuatrilateral condenó así la decisión del Gobierno de Israel de construir nuevas viviendas en el sector árabe de Jerusalén e hizo un llamado a ambas partes a mantener la calma, abstenerse de "acciones provocadoras" y dejar de lado la "retórica incendiaria".
El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, al leer la declaración emitida por el Cuarteto, destacó que se ha invitado a ambas partes a lograr un acuerdo de paz en un plazo de 24 meses.
Ban señaló que, con la materialización de ese acuerdo, finalizará la ocupación de Israel sobre territorios palestinos anexados por el Estado hebreo luego de la Guerra de los Seis Días en 1967.
Además, el máximo funcionario de la ONU destacó el eventual acuerdo abriría las puertas para "el surgimiento de un Estado palestino independiente, democrático y viable que viva lado a lado y en paz y seguridad con Israel y sus otros vecinos".
Nuevamente, desde la comunidad internacional, se le hace un llamado a Israel para que desista de su política expansionista sobre territorios palestinos ocupados, la cual ha practicado desde sus inicios como Estado en 1948.
Un año después de la creación de su Estado, en 1949 ya Israel había perpetrado la destrucción y ocupación de más de 400 aldeas y algunas ciudades palestinas y, en su lugar, procedió a la instalación de unos 180 mil ciudadanos israelíes en viviendas expropiadas a palestinos.
En ese año, la Asamblea General de la ONU emitió la resolución 181, a través de la cual se optó por dividir Palestina en dos partes, un 55 por ciento para los israelíes (la parte occidental) y otro 45 por ciento para los árabes (palestinos), de forma que se pudieran crear dos estados, dejando a la ciudad de Jerusalén al margen de la división y bajo control de ese organismo internacional.
Sin embargo, los territorios destinados por la resolución de la ONU a los palestinos han sido objeto de invasión por parte de Israel hasta la actualidad.
Luego de la guerra árabe-israelí de 1967, Israel a pasó a ocupar la parte este de Jerusalén y el resto de Cisjordania, con lo cual asumió el control de, prácticamente, todo el territorio que por resolución de la ONU corresponde a los palestinos.
Además, como parte de sus continuos desafíos a la comunidad internacional, de forma unilateral Israel declaró a ambas partes de Jerusalén (oeste y este) como su capital "eterna e indivisible", por medio de una ley básica aprobada por el Parlamento en 1981.
Estos hechos evidencian que, durante su desarrollo como Estado, Israel ha continuado con sus actividades ilegales estableciendo asentamientos judíos en territorios palestinos a partir de la guerra de 1967 y como complemento a su política de expansión, construyó el muro de Apartheid, que sobrepasó los 800 kilómetros de longitud hasta su culminación en el año 2002.
El muro del Apartheid aísla y separa a Jerusalén (el centro de Palestina) de Cisjordania (ribera occidental del río Jordán), creando un camino directo desde el Mar Mediterráneo al Valle del Jordán, dentro de Israel, al tiempo que el Estado israelí se apropia del 47 por ciento de Cisjordania.
Desde 1979, el Consejo de Seguridad de la ONU ha abordado el tema, reafirmando la aplicabilidad del Cuarto Convenio de Ginebra, que prohíbe los asentamientos en territorios ocupados.
Aunque este órgano de la ONU declaró que las políticas y prácticas israelíes no tenían validez legal respecto al Convenio de Ginebra, Israel no cumplió ni cumple en la actualidad con este tratado internacional.