Congreso de EE.UU. tomará más tiempo para discusión de Reforma Sanitaria
El
Congreso estadounidense se tomará mucho más tiempo para las
discusiones generadas por la ya bastante dilatada reforma
sanitaria de lo que tenía estipulado el presidente de esa nación,
Barack Obama, en tanto no se plantean soluciones para su
aprobación.
Este planteamiento se desprende de lo expuesto
por el el secretario de prensa de la Casa Blanca, Robert Gibbs,
quien había dicho la semana pasada que la Cámara de Representantes
debía presentar una solución al atolladero parlamentario antes del
18 de marzo.
Gibbs había recordado que el presidente Barack
Obama cambió fechas de viajes al extranjero para dedicarse a la
defensa de su propuesta ante el parlamento de su país.
Entre
tanto, el presidente estadounidense, Barack Obama, dijo este jueves
en una entrevista concedida a la cadena de noticias que confía
en que la reforma sanitaria obtendrá finalmente la aprobación del
Congreso de Washington.
"Hemos creado un buen contenido,
en términos de sustancia. No pretendo pasar mucho tiempo preocupado
por las reglas de procedimiento que tienen tanto la Cámara de
Representantes como el Senado. Lo que sí es cierto es que un voto de
la Cámara será un voto sobre la sustancia de la reforma".
El
mandatario estadounidense aseguró que: "estoy confiado sobre el
hecho de que la reforma será aprobada y la esperanza nace del
hecho de que ésta es la cosa más justa por hacer".
Por
su parte los parlamentarios, no solo los republicanos sino también
los demócratas de la cámara baja rechazaron ese plazo,
alegaron que es inconveniente poner fechas límites cuando
están en juego leyes trascendentales.
Esta opción aparece
luego de que la semana pasada el Comité de Finanzas del Senado de
Estados Unidos aprobara, por estrecho margen y con un solo voto
republicano, un proyecto de ley sobre la reforma de salud que, según
sus partidarios, es la que más se aproxima a las prioridades del
presidente, Barack Obama, para la cobertura médica universal.
El
documento que ratificó el comité estadounidense, garantiza
cobertura médica a millones de personas que carecen de ella,
crea cooperativas de salud y subsidia la atención de los más
pobres.
Con un total de 14 votos a favor y 9 en contra, los 23
miembros del Comité votaron la medida, de corte centrista, tras
varias horas de debate sobre el alcance y contenido de ésta y cómo
financiarla sin abultar más el déficit.
El proyecto
extenderá la cobertura sanitaria a un 94 por ciento de los
estadounidenses y la aplicación costará 829 mil millones de dólares
en diez años, según los cálculos del Senado.