El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, informó este domingo que el organismo está interesado en construir viviendas seguras en la nación y mejorar la ayuda humanitaria, tras constatar durante su visita a Haití la necesidad de dar albergue a más de un millón de haitianos damnificados luego del terremoto del 12 de enero.
Durante una conferencia de prensa conjunta con el presidente haitiano, René Preval, Ban afirmó que la Organización de Naciones Unidas (ONU) está interesada en "construir viviendas comunes más sostenibles para el mayor número de personas".
Indicó que el proyecto de construcción debe concretarse antes de junio, cuando se iniciará la próxima temporada de huracanes en el Caribe.
Según el alto funcionario de la ONU, la iniciativa permitirá a los damnificados del movimiento telúrico enfrentar "con mejor seguridad" los próximos meses.
El terremoto que azotó a la capital haitiana dejó alrededor de 1,3 millones de personas sin hogar, por lo que la principal necesidad que impera es el establecimiento de refugios, pues aunque ya existen numerosos campamentos, no son suficientes.
En la rueda de prensa, que se realizó en la base logística de la Misión de la ONU para la Estabilización en Haití (Minustah), Ban y Préval coincidieron en la necesidad de mejorar la coordinación de la ayuda humanitaria para los afectados del terremoto.
Coincidieron en que la prioridad es evitar que la ayuda compita con la producción y el comercio nacional. En este sentido, Preval sugirió que las compras de productos como el arroz se hagan en Haití "para prevenir cualquier competencia".
Por su parte, el Secretario General de la ONU admitió la "improvisación" en el reparto de la ayuda durante los primeros días después del terremoto de 7,3 que dejó una cifra de 222 mil fallecidos en la que no están incluidas aquellas personas que murieron tapiadas.
"Estamos ahora, después el período de emergencia con una masiva ayuda internacional en alimentos. Hoy día, hay que adaptarse a la realidad de la producción agrícola nacional", dijo el Jefe de Estado haitiano.
En este contexto, Preval instó a las autoridades nacionales y a las fuerzas extranjeras para que coordinen un equilibrio entre la producción agrícola y el comercio del país y las donaciones de alimentos que llegan del extranjero.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, realizó este domingo su segunda visita oficial a Haití, con la finalidad de evaluar la marcha de los programas que estableció el organismo para ayudar a la población afectada por el terremoto del pasado 12 de enero,
Ban Ki-moon, viajó por primera vez a Haití a cinco días del sismo, el 17 de enero, cuando la crisis estaba en pleno auge en Puerto Príncipe, epicentro del terremoto.
A tres día del sismo, la ONU solicitó una ayuda inicial para la nación de 575 millones de dólares, cantidad que se elevó a mil 440 millones de dólares, ante la magnitud de la catástrofe. Se maneja que ha sido la mayor cifra que ha pedido el organismo para atender este tipo de desastres.
En el mes de enero, el organismo también aumentó en tres mil 500 la cantidad de efectivos militares y de policía de la Minustah para enfrentar los problemas de seguridad en la nación y liderar los esfuerzos de ayuda internacional cuando se retiren las tropas estadounidenses y extranjeras.
Organismos sociales haitianos han insistido en que la colaboración internacional debe estar basada en el respeto de la soberanía del país.