Nevadas inéditas se han registrado en los últimos días en la frontera de España y Francia, lo cual ha provocado el paro del tráfico en las principales vías de transporte que comunican ambas naciones, además de un paisaje inusual de playas cubiertas de nieve.
Unas 174 carreteras del norte de España se han visto afectadas por el temporal, llevando las autoridades a prohibir la circulación en 39 de ellas, además unas seis mil personas sorprendidas por la nieve no pudieron regresar a sus hogares y tuvieron que buscarse un alojamiento para pasar la noche.
El paso de la frontera con Francia, específica en la provincia española de Girona (este), fue reabierto este martes y comenzaron a circular los más de nueve mil camiones que se encontraban varados por la intensa nevada.
"Ante la previsión de condiciones meteorológicas adversas, sobre todo en forma de nieve o viento, el SCT pide que se extreme la prudencia al volante", aconsejo el Servicio Catalán de Tráfico (SCT).
Debido al temporal, considerado el más fuerte registrado en Cataluña en los últimos 25 años, más de 164 mil estudiantes no pudieron asistir a clases por el cierre de 416 colegios, señalaron las autoridades educativas.
Las autoridades de los departamentos franceses de Pirineos Orientales y Aude informaron que un centenar de pasajeros del tren talgo Barcelona-París, aparcado en la frontera española, pasaron la noche en el tren y esperaban que este martes por la mañana llegue un convoy de ayuda.
Los bomberos hicieron posible que la calefacción de los trenes fuera mantenida durante la noche al suministrar al tren un suplemento de diésel.
Autoridades francesas contabilizaron unos mil 800 pasajeros de trenes bloqueados por la nieve.
En Perpiñán (sur de Francia), un tren de literas fue convertido en dormitorio para albergar a las personas que se han quedado bloqueadas por la nieve, pero el pasajero, Jean Marc Rossignol, denunció en Narbona (también al sur de Francia) que "recién a las 03H00 (02H00 GMT) de la madrugada nos dieron frazadas".
La ciudad de Carcasonne (sur) estaba cubierta por una capa de nieve de 20 centímetros.
El puesto fronterizo de Perthus se mantenía cerrado, y la autopista A9, que conduce a la frontera española, era solamente accesible por una sola vía hasta Boulou, a seis kilómetros de la frontera.
Unas 50 personas durmieron dentro de autobuses en el área de descanso "Villages catalans", última antes de España y unos 700 pasajeros pasaron la noche en varios gimnasios municipales de localidades cercanas a la autopista A9.
La isla francesa de Córcega, ubicada a unos 200 kilómetros al sureste de la Costa Azul, y en pleno mar Mediterráneo, tampoco escapó de las nevadas.
A partir de los 300 metros de altitud, la nieve caída en la isla la madrugada del martes alcanzó una capa de diez centímetros en promedio y los vientos eran del 100 kilómetros por hora. No obstante, el tráfico aéreo y marítimo no se vio perturbado.