Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

Vuelta al Mundo
 
TeleSUR _ Fecha: 26/01/2010
Compartir:
Conferencia de Montreal anunció compromiso a largo plazo con Haití

En el inicio de la Conferencia de Montreal, los países asistentes se comprometieron este lunes con la reconstrucción de Haití a largo plazo, así como a realizar en el próximo mes de marzo una reunión de donantes; mientras la nación caribeña aún no decide a dónde llevar a los damnificados que dejó el devastador terremoto del pasado 12 de enero.

Desde Montreal, Canadá, el primer ministro haitiano, Jean-Max Bellerive, afirmó que la reconstrucción luego del sismo, que dejó al menos 150 mil muertos y tres millones de damnificados, debería servir para poner al país "en la vía del desarrollo".

"La reconstrucción afectará a todo el país. Debemos pensar en reubicar una parte de la población y redistribuir la administración pública y las bases económicas", añadió
Bellerive, quien además recordó que para 400 mil familias afectadas por el sismo "ahora no hay ninguna esperanza".

La directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Josette Sheeran, estima que, aunque había previsto menos tiempo inicialmente, al menos por un año tendrá que alimentar a unos dos millones de haitianos.

Bellerive advirtió que la tarea de reconstrucción tomará de cinco a diez años y recalcó que dicha labor tiene que hacerse diferente, comenzando por transformar los sectores económicos del país, como el turismo y la agricultura.

La idea de reconstrucción del país, planteada por la autoridad haitiana, fue respaldada por los ministros de los países del Grupo de Amigos de Haití: Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Costa Rica, Francia, México, Perú, EE.UU. y Uruguay; República Dominicana, la Unión Europea (UE), España y Japón, y representantes de la OEA, el Caricom, el Banco Mundial, el FMI y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), todos participantes en el encuentro de Montreal.

El planteamiento de reconstrucción de Haití implica también el fortalecimiento de las instituciones democráticas, fomentar el desarrollo socio-económico sostenible y promover la estabilidad.

La primera vicepresidenta del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró por su parte que la crisis de Haití es una oportunidad para "formular un nuevo modelo de cooperación y desarrollo para los países más vulnerables".

La Declaración de Montreal destaca en su primer punto el respeto a la soberanía de Haití, lo que involucra directamente a los haitianos.

Además señala que el programa de reconstrucción se guiará por las prioridades que fijará el Gobierno del presidente René Préval.


La canciller mexicana, Patricia Espinoza, afirmó que se debe revisar el mandato de la Misión de Estabilización de la ONU en Haití (Minustah, por su sigla en inglés) para "darle mayor capacidad y pueda coordinar bien sus esfuerzos".

En apoyo al pueblo haitiano, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció más temprano este lunes, durante la reunión extraordinaria de cancilleres de la Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América (ALBA), que condonará la deuda de Haití por la compra de combustible venezolano e hizo lectura del plan para refundar ese país caribeño de acuerdo a las necesidades planteadas por el representante del país caribeño en Caracas.

La decisión tomada por Venezuela contrasta con la anunciada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, instituciones que sólo suspendieron por plazos determinados las deudas de Haití hasta por cinco años.

El FMI estudia la posibilidad de un préstamo de 100 millones de dólares a la nación devastada por el terremoto de la semana pasada, que sería sin intereses nada más hasta fines del 2011.

Según las financieras mundiales, íconos del capitalismo mundial, con estas medidas ayudarían a contribuir a liberar más recursos para la devastada nación caribeña, los cuales serían utilizados en la reconstrucción.

Chávez, por su parte, anunció que la ALBA definió un plan integral que incluye una donación inmediata de 20 millones de dólares para el sector de la salud de Haití, lo que representa la prioridad para la Alianza y un fondo que será de al menos 100 millones de dólares con los aportes que realicen los socios de la instancia internacional.

Las autoridades haitianas han propuesto crear campamentos donde albergarían a los damnificados que dejó la tragedia; sin embargo, la propuesta no sería viable por la cercanía de la temporada de huracanes que afecta, en primer orden, a las naciones caribeñas, por lo que los haitianos no podrían quedar a la intemperie en campos muy abiertos.

Por esto, la Organización Internacional de Migraciones (OIM) y las agencias internacionales proponen opciones como incentivar a quienes no han perdido sus casas y puedan alojar a parientes o vecinos, arreglar aquellas casas que no están caídas para que sus ocupantes puedan regresar y transformar algunos de los campamentos actuales en algo más estable.

Según estimaciones del Gobierno haitiano, hasta el momento, 131 mil personas han abandonado la capital del país, Puerto Príncipe, hacia lugares del país menos afectadas por el terremoto, principalmente a ciudades del norte como Gonaïves y Port-de-Paix.

Cientos de miles de haitianos se han dirigido a las embajadas de distintos países a solicitar visas y residencias con el alegato de tener familiares en esas naciones, sin embargo se han encontrado con impedimentos recientemente adoptados en naciones como Estados Unidos, que ha levantado fuertes medidas para deportar a los habitantes de la isla que intenten ingresar de cualquier forma al país norteamericano.

 

teleSUR-Efe/ve-MFD