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Latinoamérica
 
TeleSUR _ Fecha: 08/12/2009
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EE.UU. prestará ''amplio apoyo'' a Dominicana en lucha contra el narcotráfico

Estados Unidos (EE.UU.) se comprometió con el presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, a brindarle un "amplio apoyo" en la lucha contra el narcotráfico, según declaraciones del jefe del Comando Sur Douglas Fraser, tras una reunión con el mandatario.

"Estamos comprometidos a trabajar con la República Dominicana y nuestros vecinos a fin de asistir con los desafíos nuestros de seguridad y lograr nuestra visión para el futuro de una América segura y estable para nuestros ciudadanos", afirmó Fraser.

Fernández y Fraser se reunieron este martes en el Palacio Nacional, sede del Ejecutivo, donde discutieron por más de una hora temas sobre el narcotráfico, entrenamiento militar, la cooperación en áreas de salud y de infraestructura.

Al salir del encuentro, el jefe del Comando Sur en EE.UU. afirmó que ambas naciones "mantienen una sólida y estrecha relación de amistad, cuyos nexos se extienden más allá de los compromisos comunes de luchar por la paz y la estabilidad en las Américas", según informó la Presidencia en un comunicado.

Un ejemplo de la estrategia de la Casa Blanca para supuestamente combatir el narcotráfico es el llamado Plan Colombia, el cual está activo en ese país desde el año 1999, pero no ha logrado reducir la producción de drogas, que por el contrario se ha duplicado.

El pasado mes de octubre, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, denunció que desde que Estados Unidos colabora con Colombia en la lucha contra la produccion de narcóticos, ésta se ha duplicado.

"Él (Gabriel Silva, ministro de defensa de Colombia) dice que ya ellos lograron controlar el narcotráfico. Se ha duplicado desde que se inició el Plan Colombia, donde están los yanquis, está el narcotráfico parejo, pregúntenle a Afganistán y a Vietnam", dijo Chávez en esa oportunidad.

El gobernador de Nariño (sur), Eduardo Zuñiga declaró en el 2007, " la forma como han estado combatiéndose los cultivos ilícitos en Colombia y de manera particular en Nariño, como ya dije, no han dado resultado, existe una necesidad de cambiar la política, creo que es necesario invertir menos en lo militar sin descuidarlo por supuesto, pero el énfasis tiene que hacerse en lo social".

En el 2008, el embajador de EE.UU. en Colombia, William W. Brownfield, señaló que desde el año 2000, su gobierno  destina más de 600 millones de dólares anuales al programa antinarcóticos y contra grupos insurgentes, sin que se hayan producido los resultados esperados.

"Lo que quiero escuchar yo son ideas concretas que hablen de soluciones y no solamente de problemas", sentenció el diplomático al referirse a un informe crítico sobre el Plan Colombia.

Pero la cooperación que ofrece EE.UU. viene acompañada, en la mayoría de los casos, por la instalación de bases o presencia militar. 

Países como Colombia, Ecuador, Perú y Honduras, son sólo algunos ejemplos.

La polémica más reciente sobre este tema la ha desatado el acuerdo firmado entre EE.UU. y Colombia, que permitirá la instalación de sieite bases militares y el aumento significativo de sus tropas y "personal civil".

La finalidad de este pacto es combatir el narcotráfico y el terrorismo. Esta decisión de Bogotá ha sido condenada por varios países del hemisferio que la consideran como una amenaza para la seguridad de la región.

Un documento del Departamento de la Fuerza Aérea de EE.UU comprueba que el pacto militar que establecieron Bogotá y Washington, en especial el acondicionamiento de la base de Palanquero (centro), busca preparar acciones de Inteligencia, Espionaje y Reconocimiento contra países del continente.

El presidente de Venezuela -país que estará más afectado por la instalación de uniformados estadounidenses- Hugo Chávez, ha denunciado que "esas son bases de inteligencia, en primer lugar de espionaje, desde las cuales se van a planificar invasiones, bombardeos, se van a planificar actos de guerra en nuestras propias narices".

De acuerdo está también el presidente de Bolivia, Evo Morales, quien manifiesta que el uso de las bases como estrategia de seguridad, sirve "para controlar y saquear nuestros recursos naturales".

La base de Manta, en Ecuador, estuvo ocupada militarmente por EE.UU.  por una década, bajo el pretexto de ejercer supuestas operaciones relacionadas con la lucha antinarcóticos.

Con la llegada del presidente Rafael Correa a Ecuador salieron oficialmente de su país las tropas estadounidenses, que sumaron denuncias como la participación en el hundimiento de barcos civiles, según la Comisión de Asuntos Internacionales y de Seguridad Pública de la Comisión Legislativa ecuatoriana.

Además, se conocen denuncias de violaciones a los Derechos Humanos contra pescadores y mujeres ecuatorianas por parte de los marines estadounidenses que ocupaban Manta. Actualmente una delegación de la Comisión de Asuntos Internacionales de la Asamblea Nacional investigan los casos.

Por otro lado, la base de Palmerola, ubicada en Honduras fue testigo de cómo la FFAA de ese país utilizó las estructuras para exiliar, tras un golpe de Estado, al presidente legítimo Manuel Zelaya a Costa Rica.

El jefe del Comando Sur, Douglas Fraser agradeció al presidente Leonel Fernández y al secretario de Estado de las FFAA, teniente general Pedro Rafael Peña Antonio, por permitirle hablar de los temas de interés de las comunidades de EE.UU. y República Dominicana en relación a la seguridad y colaboración.

Fraser participará el miércoles en la inauguración de la Conferencia de Seguridad de las Naciones del Caribe (Cansec 09).

 

teleSUR-Efe-Afp/yi - MM