Este sábado se celebró una ceremonia en conmemoración a las 228 víctimas del accidente aéreo de una nave de Air France el pasado mes de junio, que se trasladaba de Río de Janeiro a París y que se precipitó al mar poco después de despegar.
El solemne acto que albergó a unas 500 familias, funcionarios franceses y brasileños, así como representantes de la aerolínea europea, se realizó sin la presencia de la prensa para rendir tributo a la memoria de las personas que perdieron la vida en el vuelo 447.
Algunos familiares brasileños se quejaron de la "falta de transparencia" que ha rodeado a la investigación efectuada en Francia en torno al accidente.
"Ha sido una ceremonia llega de dignidad y de fervor, para permitir a las familias vivir su duelo", dijo el secretario de Estado francés para la Cooperación, Alain Joyandet, a la prensa luego de los homenajes que duraron poco menos de dos horas.
"Las familias se han sentido felices de poder expresar en común este dolor terrible", aseguró el ministro, anunciando que otro monumento de homenaje "erigido en Francia será inaugurado en la fecha del primer aniversario del accidente", en junio próximo.
Entre el 31 de mayo y el primero de junio de este año, la aeronave cayó al mar a mil 150 kilómetros de las costas de Recife, en el noreste de Brasil.
Alrededor de 50 cadáveres fueron rescatados de las aguas, junto a trozos del Airbus A330, sin que se haya descubierto la causa del mayor accidente sufrido por la aerolínea francesa, pues las cajas negras no fueron encontradas.
En total, 72 franceses, 58 brasileños y personas de 32 nacionalidades viajaban a bordo del avión, cuyo homenaje se realizó en el Mirador de Leblon, sitio desde el que se aprecia el mar.
Para esta ceremonia, se inauguró un monumento hecho de un panel de vidrio de varios metros sobre el que están grabadas 228 golondrinas que representan igual número de fallecidos, así como también se aprecia la inscripción "In Memoriam" en diversos idiomas.
"Ha sido un bello homenaje frente al mar. El local se convertirá en un local de recogimiento", dijo a la prensa Christophe Lara, familiar de una víctima de nacionalidad francesa.
Posteriormente los familiares tenían previsto embarcar un navío para poder arrojar flores al mar frente a Rio de Janeiro.