Mujeres integrantes de organismos civiles de derechos humanos, manifestaron con sangre para repudiar el uso de la fuerza como una salida para el conflicto social y político que vive Oaxaca.
Con consignas como ¡No queremos que entre el ejército, ni la policía federal preventiva!, las manifestantes se extrajeron sangre con jeringas y la arrojaron sobre las fotos del gobernador Ruiz.
De esta manera peculiar, advirtieron que la represión contra los maestros e integrantes de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca, la APPO, que demandan la salida del gobernante local, sólo agravaría la crisis social y educativa que estallo hace cuatro meses.
"Esta expresión de rebeldía lo único que quiere decir es: queremos llamar la atención de los medios de comunicación, de los gobernantes, del propio pueblo, que no estamos dispuestos a permitir un derramamiento más de sangre de nuestro pueblo'', destacó Ana Hernández, activista del Consorcio por la Equidad.
Ante la llamada ''fuente de las 7 regiones'', al norte de la capital de Oaxaca, las manifestantes pidieron la intervención del gobierno federal para crear condiciones que lleven a la remoción del gobernador, y le exigieron que no utilice la fuerza contra los manifestantes, como lo demandan diversos grupos políticos y empresariales.
Aseguran que es una respuesta al paro de labores de 48 horas convocado por un sector de los empresarios de Oaxaca, que exigen al presidente Vicente fox poner fin a este conflicto, que ha provocado la suspensión de clases desde hace cuatro meses y que ha afectado la economía de la ciudad, cuyo ingreso principal es el turismo.
El paro empresarial, tuvo mucho menos éxito del que esperaban sus organizadores, porque se limitó casi exclusivamente al centro histórico y al que no se unieron ni los transportistas, ni miles de negocios que abrieron sus puertas.
Mientras tanto, el magisterio disidente y la APPO acordaron mantener la alerta ante la posible incursión de las fuerzas policíacas para desalojarlos. Las barricadas comienzan a instalarse cuando cae la noche y la vigilancia es permanente.