El escándalo ocurrió el martes, cuando los jugadores del Pogon salían del túnel de los vestuarios al campo y algunos hinchas del Lechia comenzaron a lanzarles plátanos.
''Todos los seres humanos son iguales, todos tienen los mismos derechos y a nadie se puede discriminar por el color de su piel'', declaró, con lágrimas en los ojos, el jugador brasileño Julcimar.
Pero la agresión no cedió allí. En el minuto 20 del partido, los hinchas del Lechia volvieron a lanzar plátanos contra los futbolistas brasileños y uno de ellos, Daniel, sufrió un fuerte impacto.
El entrenador del Pogon, Mariusz Kuras, señaló que nunca antes había presenciado una barbaridad tan grande en un estadio de fútbol, mientras que su colega adversario del club Lechia, Blazej Jenek, prometió que hará todo lo posible para que nunca más se repita un escándalo semejante.
Por su parte, el vicepresidente de la Federación de Fútbol de Polonia, Eugeniusz Kolator, informó que el Lechia será castigado severamente con una severa multa y, probablemente también, con la pérdida de tres puntos de la clasificación liguera.