Las precipitaciones ocasionaron el desborde de siete caudalosos ríos en los departamentos de Escuintla, Suchitepéquez y Santa Rosa, con saldo de más de 10 mil damnificados.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED), con el apoyo de la fuerza aérea, estableció un puente aéreo para llevar alimentos, agua potable y otros insumos a las poblaciones afectadas.
Asimismo, la CONRED evacuó a más de 200 personas hacia albergues temporales, informó el vocero de la entidad, Benedicto Girón.
Además de los daños en viviendas, los habitantes del sur enfrentan la pérdida de cosechas y de animales de corral, situación que incrementa la posibilidad de epidemias debido a la contaminación de las fuentes de agua potable.
Las lluvias ocasionaron también el hundimiento de un tramo de una importante carretera que va desde Santa Rosa hacia la ciudad Pedro de Alvarado, en la frontera con El Salvador.
Como consecuencia de la situación las autoridades mantienen la alerta roja en el sur, mientras en el resto del territorio fue declarada la fase anaranjada o amarilla.
El panorama podría agravarse con el incremento de las lluvias en las próximas horas, por el ingreso de una masa húmeda del Océano Pacífico, que afecta desde la costa sur hasta la meseta central.
Guatemala aún no se ha repuesto de los daños de la tormenta Stan, que hace exactamente un año dejó más de mil 500 muertos, 3,5 millones de damnificados y graves afectaciones en cultivos e infraestructura en el 75 por ciento del territorio.