Este jueves continuará el juicio al derrocado presidente iraquí Sadam Husein y a seis de sus antiguos colaboradores, según informó este miércoles el Tribunal Penal Supremo de esa nación.
El anuncio lo hizo el presidente de la corte, Mohamed Oreibi Jalida, tras concluir esta tarde la decimoséptima vista del proceso, que comenzó el 21 de agosto pasado.
El juicio se refiere a los ataques lanzados por el Ejército contra el Kurdistán iraquí en la denominada campaña de ''Al Anfal'' (botín de guerra) entre 1987 y 1988, en la que fueron asesinados miles de civiles kurdos.
En la sesión del miércoles comparecieron dos testigos que relataron las experiencias que vivieron durante esa operación, en la que, según cifras facilitadas por la Fiscalía General del TPS, más de 180.000 kurdos fueron asesinados o desaparecieron.
''Yo, cuando fui hecho prisionero, vi ejecuciones perpetradas por el Ejercito iraquí en la ciudad de Ramadi (al oeste de Bagdad), en las que los soldados dispararon sobre las cabezas de los presos que estaban en filas'', aseguró el testigo, que no fue identificado y que prestó declaración oculto detrás de una cortina.
Recordó que fue capturado en 1988 por kurdos leales al régimen de Hussein, y que lo entregaron a las autoridades iraquíes que, a su vez, lo trasladaron a un campo de detención de Ramadi, desde donde logró escapar tras caer en una fosa ''llena de cadáveres''.
Otro testigo, que tampoco fue identificado y que también declaró detrás de una cortina, afirmó que él, su hermano y varios de sus paisanos fueron detenidos por militares iraquíes que en abril de 1988 ocuparon la aldea donde vivían, en el Kurdistán iraquí.
La sesión del miércoles se celebró sin el equipo de la defensa. El equipo de abogados se retiró de la corte desde el mes pasado en protesta por la presunta intervención del gobierno iraquí en el juicio, luego que se despidió al anterior juez con el argumento de que era favorable a Hussein.
Husein y los seis co-acusados podrían ser sentenciados a pena de muerte en caso de ser encontrados responsables por la llamada operación Anfal, en la que se dio muerte a unos 182 mil personas de la minoría kurda iraquí.