Prensa de EEUU advierte que caso del terrorista Posada Carriles constituye un dilema para administración Bush
El diario estadounidense The New York Times, advirtió que el caso del terrorista Luis Posada Carriles, responsable de la explosión de un avión cubano, en el que murieron 73 personas, constituye un dilema para el gobierno del presidente George W. Bush, porque éste fue oficial de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y del ejército de Estados Unidos.
El rotativo, en su edición del domingo, destacó la complicidad de Washington con el terrorista Posada Carriles, quien desde mayo de 2005 se encuentra en una prisión de Estados Unidos, refugiándose de la solicitud de extradición efectuada por Venezuela.
El periodista Marc Lacey, en un extenso artículo, indicó que la negativa de la administración Bush de enjuiciar a Posada Carriles, pese a los llamados de Venezuela y Cuba, le ha generado críticas, debido a su doble postura con quienes cometen actos terroristas.
Menciona la información que la Casa Blanca realiza gestiones para deportar al terrorista a varios países. No obstante, Canadá, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México y Panamá, se han negado a aceptar a Posada Carriles.
Posada Carriles, cubano de nacimiento y venezolano por naturalización, fue responsabilizado por la justicia venezolana por el crimen contra la aeronave cubana, hecho ocurrido en 6 de octubre de 1976, tras despegar de Barbados.
El terrorista estuvo en prisiones venezolanas hasta 1985, cuando se escapó por segunda vez de la cárcel y huyó del país hacia Centroamérica, donde habría permanecido oculto bajo una falsa identidad.
Mientras se mantuvo en Centroamérica, presuntamente habría desarrollado diversas operaciones para la CIA.
En el 2000, Posada Carrilles reapareció en el escenario internacional con su verdadera identidad, al ser detenido por planificar presuntamente un magnicidio en contra del presidente cubano, Fidel Castro.
Cuatro años después recibió un indulto de la entonces gobernante panameña, Mireya Moscoso, y en 2005 se presentó en Estados Unidos para solicitar asiló político.
Desde esa época se encuentra en una prisión del estado de Texas, refugiándose de la solicitud de extradición de las autoridades venezolanas. Mientras, el gobierno estadounidense no ha respondido a la solicitud de extradición de la justicia venezolana.