La propuesta del gobierno colombiano de una posible asamblea constituyente, en caso de celebrarse diálogos de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ha sido rechazada por congresistas.
Argumentan que sería una estrategia para afincar en el poder al presidente Álvaro Uribe más allá de su segundo mandato, y que es una advertencia del ejecutivo que podría disolver el parlamento, por sus nulos resultados legislativos en favor del gobierno.
Según reporte de Fredy Muñoz, corresponsal de TeleSUR en Bogotá, los pasillos del Congreso colombiano se mantienen en tensión después de una semana de agitación por el tema de un posible acuerdo humanitario con las FARC y ahora el tema de una constituyente.
''¿Una constituyente para qué, cuál es el contenido de una constituyente?. No hay un proceso de paz, cómo vamos a hablar del final si no hay un principio. Ni siquiera el gobierno ha podido tener un acuerdo humanitario'', expresó Cecilia López Montaño, senadora del partido liberal.
Y es que antes de la última constituyente colombiana de 1991 se disolvió el Congreso. Pero los senadores del llamado partido social de Unidad Nacional, principales aliados del Gobierno en el parlamento, creen que incluso el cierre del parlamento es un precio necesario para el fin que pretendería el Ejecutivo con una constituyente.
''Aquí tenemos que nosotros tener la grandeza de pensar no solamente por el futuro de este país sino por el futuro de nuestros hijos, no va a haber futuro si nosotros no logramos una paz negociada en este país'', señaló Manuel Enríquez Rosero, senador del Partido social de Unidad Nacional.
Por su parte, los gremios comerciales e industriales propusieron otorgarle a las FARC, curules en el congreso como contraprestación a un posible desarme.
Para el vocero del Polo Democrático alternativo en el senado, Gustavo Petro, todas estas son propuestas desafortunadas.
''Tenga usted en cuenta que las FARC cuando quiso hacer un partido político legal, la Unión Patriótica, eligió centenares de concejales en toda Colombia, diputados y congresistas, Iván Márquez, jefe del Estado Mayor central de las FARC fue un congresista de la República de Colombia, ellos abandonaron el congreso. Esos 50 ó 60 años de lucha que llevan en la insurgencia no tiene como objetivo tener otra vez dos o tres curules, eso es risible'', señaló.
Según el senador Petro, al Gobierno no le interesa el acuerdo humanitario, sólo intenta valerse de él para impulsar a su favor una nueva constitución, que profundizaría un modelo socio económico neoliberal, que los principios sociales de la actual carta del 91 no le permiten consolidar.