Al menos 43 personas murieron durante la última jornada de violencia en Irak, nación en la que además se encontraron 76 cadáveres con las manos atadas y ejecutados con un balazo en la cabeza.
Entre los fallecidos se cuentan tres soldados estadounidenses y un británico. Las muertes ocurrieron en las ciudades de Bagdad y Basora, y en la provincia de Al Anbar, mientras que los cadáveres fueron hallados en distintas localidades de la nación árabe.
En la nueva jornada de violencia, casi todos los operativos estaban dirigidos contra intereses militares de la ocupación.
En las últimas 48 horas, además han fallecido 11 efectivos estadounidenses en acciones de la resistencia.
Sólo en septiembre, 70 soldados de Estados Unidos murieron en ese tipo de acciones, con lo que se convirtió en el segundo mes más letal del año para las tropas invasoras.
Hasta el momento, dos mil 718 militares han perdido la vida en Irak.
Los ataques contra las fuerzas de ocupación se han incrementado desde que el alto mando militar ordenó realizar estrictos toques de queda especialmente en la capital, Bagdad.
El pasado sábado se vivió la peor jornada, cuando las fuerzas invasoras impusieron un toque de queda a los cinco millones y medio de habitantes de la ciudad, a quienes se les prohibió salir de sus casas.
Además, se realizaron los funerales de un medio centenar de personas, cuyos cadáveres fueron encontrados con señas de tortura.
Se presume que todos fueron ejecutados por los escuadrones de la muerte que operan dentro del gobierno iraquí.
Según cifras del ministerio de Salud iraquí, tan sólo en el mes de septiembre más de mil cien civiles del país árabe han muerto.
Esto se suma a las casi seis mil 700 víctimas que murieron entre julio y agosto, reportadas por la misión de derechos humanos de Naciones Unidas (ONU).
Estas cifras representan un promedio de más de 100 muertes diarias, la mayoría de ellas ocurridas en Bagdad.
A pesar de esto, la invasión a Irak continuará, ya que el Senado estadounidense aprobó un nuevo presupuesto para las guerras en ese país y Afganistán.
Tan sólo en Irak, se gastan unos dos mil millones de dólares semanales, casi el doble de lo que se usaba en el año 2003.
En total, se han utilizado unos 500 mil millones de dólares en ambos conflictos.