La Cámara de Diputados de Rusia validó la suspensión de las comunicaciones aéreas, marítimas y terrestres, entre Moscú y Tiflis (capital de Georgia), hecha por el gobierno ruso, como medida de protesta por la detención de oficiales militares acusados de espionaje por Georgia.
Los diputados rusos expresaron que en un futuro "podrían aplicar sanciones económicas y comerciales" contra el gobierno de Georgia.
Con la suspensión de las comunicaciones con Georgia, el ejecutivo ruso busca "proteger los derechos, dignidad y vidas" de los ciudadanos de ese país.
El presidente ruso, Vladimir Putin, advirtió que no aceptará "provocaciones ni chantajes" por parte de las autoridades georgianas.
Las declaraciones las ofreció Putin durante un encuentro con los líderes de las diferentes facciones parlamentarias que hacen vida en el Kremlin, a quienes agradeció el apoyo de las medidas adoptadas con Georgia.
También aseguró que el pueblo ruso respalda la política del Kremlin en relación con Georgia.
La disputa con Georgia surgió luego que ese país detuvo y deportó a cuatro oficiales rusos y los acusó de espionaje.
Rusia también suspendió los contactos militares con Georgia. Putin acusó a ese país de "terrorismo de Estados" y de ejercer una política "anti-rusa".