El primer atentado en Bagdad del mes de ayuno musulmán del Ramadán dejó 31 muertos este sábado en una gasolinera, donde los habitantes hacían cola para llenar de combustible sus bidones.
Unas horas después del inicio de este mes sagrado, que los sunitas y kurdos iraquíes iniciaron al amanecer, 31 personas perdieron la vida y otras 34 sufrieron lesiones al estallar dos bidones bomba, de 70 litros de capacidad cada uno, delante de un camión cisterna, anunció un teniente de la policía. La explosión prendió fuego el vehículo y numerosos automóviles cercanos, añadió.
El atentado fue cometido en el barrio populoso chiíta de Sadr City, en el noreste de Bagdad, que suele ser blanco de los extremistas sunitas.
La mayoría de las víctimas sufrieron quemaduras. Cuando se produjo el atentado, había muchas mujeres esperando su turno para llenar los bidones.
Los iraquíes temen que el Ramadán, que el domingo comenzará también para los chiítas, esté acompañado, como sucedió el año pasado, por una ola de atentados.