Nuevas condiciones se plantean en el debate sobre una de las mayores reformas migratorias en Estados Unidos, en el que dos polos opuestos y muchísimos matices entran en juego. Un fenómeno reciente ha signado las discusiones recientes: las inmensas manifestaciones de migrantes latinoamericanos ocurridas en marzo, abril y mayo en varias ciudades norteamericanas.
Los motivos de estas manifestaciones no solamente son por la ley Sensen-Brener -nombrada así por el legislador republicano que apoya la norma--, sino principalmente por el Estado de indefensión en que se encuentra la comunidad mexicana en Estados Unidos. No hay canales donde acudir en protección de sus derechos adquiridos'', afirmó José Jacques Medina, en el programa trasmitido por TeleSUR.
''En 1997 el artículo 145 bid de la Ley de Migración establecía que una multa de mil dólares le permitía legalizar a todo el que estuviera en Estados Unidos, pero el Gobierno de México metió su cuchara diciendo que no, que había que ir a la 'enchilada completa', entonces se abandonó ese aspecto que ya estaba en la ley y se metieron en un cuento que no terminó en nada'', reflexionó Medina.
Para el dirigente sindical, ''la emigración forzada es una especie de esclavitud moderna. El esclavo no contaba con opciones, el esclavo sólo tenía la opción de aceptar lo que le dijera su amo. Las opciones del que se enfrenta al desierto en Arizona no tiene opción: o cruza ese desierto o voltea a ver a su familia morirse de hambre''.
José Jacques Medina es dirigente sindical de migrantes, y tiene en su haber 30 años organizando sindicatos de trabajadores en México y Estados Unidos, siempre con el concepto de la doble nacionalidad del emigrante.
Medina también afirmó que ''es la gran movilización a partir del pasaje de una ley que criminaliza no sólo al migrante, sino a cualquier acto de solidaridad simple hasta de un maestro o un cura''.
Asimismo, para Gustavo Iruelas las manifestaciones marcaron ''el inicio de un nuevo episodio del fenómeno migratorio, en el que la propia administración de Estados Unidos tuvo que reconocer que no se trata de que hay muchos meseros trabajando por ahí, sino que son masas importantes que están buscando su acomodo no en la economía, no en la sociedad, sino en la Ley''.
Iruelas puso el foco en las políticas erradas del gobierno mexicano que, según expresó, ''jugó a la idea de que siendo muy cercano a Estados Unidos, Estados Unidos le iba a corresponder. Error de tantos gobiernos latinoamericanos que se hacen realmente obsecuentes a los deseos del gobierno norteamericano''.
''El gobierno (mexicano) se convirtió en un promotor de la emigración. Los gobiernos neoliberales, este más que los otros, se convirtieron en promotores de impulsar a la gente a que se fuera del país. Hemos llegado a una situación en la que el país ha hecho una transferencia de población de alrededor del 15 por ciento de los mexicanos'', sostuvo Iruelas.
Gustavo Iruelas es diplomático de carrera, investigador de la Universidad Nacional Autónoma y de la Universidad Iberoamericana de México, ex subsecretario de Relaciones Exteriores y fue como embajador en una docena de países.
Iruelas también aprovechó para reclamar al gobierno mexicano de Vicente Fox lo que considera su ''falta de valor'' para admitir el fracaso en las negociaciones. ''Este gobierno insistió desde el principio que iba a conseguir un acuerdo migratorio. No escuchó nunca todo lo que se le explicó de que un acuerdo como el que se planteaba ya había existido, ya los norteamericanos lo habían cancelado, cuando lo cancelaron no significó la suspensión de la corriente migratoria'', sostuvo.
Blanche Petrich, moderadora de ''De este lado'', concluyó el espacio sobre políticas de migración en Estados Unidos con una reflexión: ''los silenciosos hablaron, los invisibles se hicieron visibles, los clandestinos aparecieron en las calles para exigir derechos. Las marchas de estos meses cambiaron el curso del debate sobre la migración, ¿hasta qué punto?'', está por verse''.