Autoridades de Grecia declararon el estado de emergencia en varias regiones al norte y centro del país ante las inundaciones provocadas por las torrenciales lluvias caídas en los últimos días.
Una de las zonas más afectadas fue la isla turística de Creta, lugar en la que decenas de familias presenciaron cómo el agua penetró a sus hogares generando cuantiosas pérdidas a las familias.
Distintas vías de comunicación han quedado bloqueadas y varios vehículos han sido arrastrados hasta el mar.
Decenas de turistas fueron desalojados de los hoteles donde se hospedaban y trasladados a otras zonas donde el peligro es menor.
La situación comienza a empeorarse con las bajas temperaturas que hasta el momento se ubican en 8 grados bajo cero.