La alta comisionada de Derechos Humanos (DDHH) de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Louise Arbor, expresó su preocupación por la crisis de derechos humanos que atraviesa la nación caribeña y las detenciones ilegales realizadas en la isla.
Durante una visita de tres días a Haití, Arbor se reunió con el presidente René Preval, con el primer ministro Jacques Edouard Alexis y miembros de organizaciones de derechos humanos.
La funcionaria de la ONU afirmó que la situación de los detenidos es "preocupante" ya que al menos 90 por ciento de ellos no tiene acceso al sistema judicial y están recluidos sin tener cargos en su contra.
"Compartí con él mis preocupaciones en cuanto a las detenciones preventivas prolongadas. Una de ellas que en muchos casos, las detenciones son en realidad ilegales y contrariamente a las leyes del Estado", expresó Louise Arbor.
Durante su estadía de tres días en Haití, la funcionaria de la ONU visitó algunas localidades de la isla como la ciudad de Gonaives, donde valoró el esfuerzo de sus ciudadanos para hacer frente a los problemas.
"Allí he descubierto una región moribunda golpeada por numerosos desastres tanto naturales como humanos, pero también una población combativa y que no baja los brazos frente a la adversidad", destacó.
Louise Arbor propuso a Preval realizar una profunda reforma del sistema penitenciario y judicial, además de fortalecer la lucha contra la violencia en la nación; todo esto encaminado a establecer el estado de derecho en la nación más pobre de América Latina.
Efectivos militares de las fuerzas pacificadoras de Naciones Unidas (ONU) permanecen en Haití desde hace más de dos años, sin embargo, aún o han logrado ayudar en la estabilización del país.
Recientemente, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó prorrogar la estadía de las tropas en Haití hasta febrero de 2007.
El informe de la alta comisionada, también reveló cifras alarmantes sobre las condiciones de vida de la infancia en Haití.
"He constatado la grave situación de los niños en el país, tanto víctimas de la violencia como por su deficiente acceso a servicios esenciales. El respeto de una sociedad pasa en primer lugar por el respeto a su infancia" apuntó.