Todo parece indicar que los pilotos estadounidenses que chocaron contra un avión de la aerolínea Gol en Brasil, fueron los causantes directos de la tragedia que acabó con la vida de 155 personas que viajaban a bordo de la aeronave comercial.
Los tribunales brasileños retuvieron el avión en que viajaban los acusados, como garantía del futuro pago de indemnizaciones a los familiares de las víctimas.
La orden de incautar el avión Legacy, propiedad de la empresa estadounidense Excel-Air, responde al pedido formulado por el esposo de una de las víctimas del accidente aéreo ocurrido el pasado 30 de septiembre.
El tribunal de justicia del Distrito Federal optó por la retención de la unidad para asegurar que la empresa Excel-Air, que no tiene patrimonio en Brasil, cumpla con la reparación de los daños.
La investigación criminal todavía no ha concluido, pero en la aeronáutica brasileña sospechan que el piloto del Legacy desconectó un aparato fundamental de su sistema antichoque, para volar más alto de lo permitido, ir más rápido y gastar menos combustible o para desviarse de algún problema climático.
La experticia realizada a la aeronave no arrojó evidencia de daños en los aparatos de comunicación del avión.