El secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Igor Ivanov, arribó este martes a Teherán para reunirse con el principal negociador iraní, Alí Lariyani, para tratar el tema nuclear y buscar una salida pacífica al polémico programa de enriquecimiento de uranio que desarrolla Irán.
Rusia integra, junto a Estados Unidos, China, Francia, Reino Unido y Alemania, el grupo de los seis países que intenta persuadir a Irán a que abandone sus planes nucleares a cambio de incentivos económicos.
Esta reunión se da el mismo día en que las autoridades iraníes han propuesto que la industria nuclear francesa se implique en el enriquecimiento de uranio en Irán, lo que a su vez permitiría una supervisión del programa nuclear de Teherán, bajo la sospecha que tiene la comunidad internacional.
El director adjunto de la Agencia Iraní de la Energía Atómica, Mohamed Saidi, dijo que se trata de ''crear un consorcio para la producción en Irán de uranio enriquecido'' en el que Francia participaría con la compañía Areva y el complejo Eurodif.
La respuesta a este planteamiento fue inmediata, Francia se negó a la oferta de supervisar a Irán en sus actividades nucleares y le insta a una suspensión de su programa.
El Gobierno de París cree que la ''prioridad'' en este momento son las conversaciones entre el representante de la Unión Europea para Política Exterior y Seguridad Común, Javier Solana y el negociador iraní Alí Lariyani.
Irán asegura que su actividad de enriquecimiento de uranio de ninguna forma viola lo establecido por el Tratado de No Proliferación nuclear, del cual es un estado firmante.