La reinauguración de la sinagoga de Hurva por Israel en la zona árabe de Ciudad Antigua, podría devenir en una nueva intifada o rebelión del pueblo palestino contra la ocupación israelí, según apreciaciones de la Liga Árabe ante las tensiones políticas y religiosas que continúan este martes en Jerusalén Este.
Así lo señaló a la prensa el secretario general adjunto de la organización panárabe para Asuntos Palestinos, Mohamed Sabih, en la sede central de la Liga en la capital egipcia.
"Los enfrentamientos que protagonizan policías israelíes y ciudadanos palestinos en Jerusalén Este reflejan la ira del pueblo palestino y avisan el comienzo de otra intifada", subrayó Sabih.
Agregó que las tensiones podrían extenderse hacia otras áreas de Palestina cuyos territorios están ocupados y hasta algunos países árabes.
El secretario general de la Liga explicó que las naciones árabes e islámicas están en desacuerdo con la reacción de Israel, que ha ignorado los tratados y resoluciones internacionales que involucran a Jerusalén Este.
Centenares de personas manifestaron este martes por la reinauguración de la sinagoga cerca de la mezquita de Al Aqsa en Jordania, y exigieron al Gobierno que corte las relaciones políticas con Israel y respete el pacto de paz de 1994.
La sinagoga Hurva, ("Ruina" en hebreo), fue reinaugurada luego de haber sido destruida por la Legión Jordana en 1948, generando presiones y altercados que dejaron unos cincuenta palestinos heridos junto a tres efectivos policiales de Israel.
Por su parte, Al Fatah, partido del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, también denunció la construcción de la sinagoga.
Hatem Abdel Qader, dirigente de ese partido dijo que se trata del "preludio a la violencia, al extremismo y al fanatismo religioso" por parte tanto de "los extremistas judíos como de miembros del Gobierno israelí".
La Autoridad Palestina anunció por su lado que no volvería a la mesa de negociaciones hasta que se detengan las colonizaciones en Jerusalén Este y en Cisjordania.
Durante las manifestaciones palestinas en el campo de refugiados del Shufat, la policía y guardias fronterizos israelíes respondieron con granadas y balas cubiertas de caucho.
Otros disturbios se registraron en el barrio de Isawiyeh, de mayoría palestina en Jerusalén Este, en la localidad de Wadi Joz (sector oriental de Jerusalén) y en el norteño paso de Qalandiya, el más importante entre Jerusalén y Ramalá.