El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, calificó este miércoles de inadmisible e injustos la actitud de de algunos países de limitar el acceso de Rusia a la prospección y explotación de los yacimientos petroleros que se encuentran en el Ártico.
Otros países polares ya procuran "ampliar su presencia científica, económica y hasta militar en la zona del Ártico" y "limitar el acceso de Rusia al desarrollo de yacimientos árticos", lo cual es "obviamente inadmisible en plano legal e injusto desde la óptica de la historia y la posición geográfica" de Rusia, subrayó Medvédev al intervenir en una reunión del Consejo nacional de seguridad.
El mandatario ruso sostuvo que el cambio climático, además de las repercusiones que tiene en el medio ambiente, podría generar debates internacionales relacionados con la búsqueda y la producción de recursos energéticos, el uso de vías marítimas o la escasez de agua y alimentos.
El Ártico acumula el 25 por ciento de las reservas mundiales de hidrocarburos. Actualmente esta región sufre los efectos del cambio climático con mayor intensidad pues el calentamiento del clima allí es dos veces más rápido que en otras zonas del planeta.
Las disputas acerca del Ártico se acentuaron en los últimos tres años, después de que los batiscafos Mir rusos realizaron en 2007 una búsqueda bajo el Polo Norte, con el fin de hallar evidencias de que las cordilleras submarinas occidentales de Lomonósov y Mendeléyev pertenecen a la plataforma continental de Siberia.
Estas pruebas permitirían a Rusia reivindicar en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el derecho a extender la zona económica exclusiva a 350 millas de la costa.
El próximo mes de abril, Moscú será escenario de la conferencia "El Ártico, territorio del diálogo", en la que van a participar investigadores, expertos, diplomáticos, parlamentarios, empresarios y politólogos de Rusia, Canadá, Estados Unidos, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia, así como representantes de los pueblos aborígenes de las Tierras Árticas.
El descongelamiento de los hielos del Ártico permitirá la navegación permanente por la denominada Ruta Marina del Norte (RMN), una vía de transporte estratégica entre Europa y Asia.
La puesta en funcionamiento de la RMN (así sea con la ayuda de buques rompehielos en la temporada de invierno) será un acontecimiento tan importante como la apertura del canal de Suez (ubicado entre África y Asia) y el de Panamá tomados en conjunto.