Indígenas guatemaltecos recordaron la masacre de 177 familias de la aldea Río Negro, Rabinal (norte del país), cometida hace 28 años, hecho que es atribuido al Ejército y paramilitares en el marco de la guerra que vivió la nación entre los años 1960-1996.
Los familiares de las víctimas se presentaron, este sábado, al lugar donde fueron ejecutados 107 niños y 70 mujeres en el año 1982, con la finalidad de realizar una ceremonia maya y plegarias al Creador.
Durante el acto también se exigió el fin de la impunidad, según lo informó el presidente de la Asociación para el Desarrollo Integral de las Víctimas de la Violencia en las Verapaces (Adivima), Juan de Dios García.
El 13 de marzo de 1982, patrullas del Ejército y de la Autodefensa Civil irrumpieron la aldea de Río Negro, a unos 300 kilómetros al norte de la capital. La matanza ocurrió el mismo día del golpe de Estado encabezado por el ex dictador y actual diputado Efraín Ríos Montt, quien estuvo en el poder desde ese 13 de marzo de 1982 al 8 de agosto de 1983.
Entre los años 1981 y 1983 fueron ejecutados, en esta zona, entre 4 mil y 5 mil hombres, mujeres y niños, quienes se oponían a dejar sus tierras que iban a ser anegadas para construir un embalse financiado por el Banco Mundial.
Por su parte, el presidente de Adivima, aseguró que la masacre fue una represalia por la resistencia de los habitantes de esa zona, para no ser trasladados a otros asentamientos por la construcción de la mayor hidroeléctrica del país (Chixoy).
Después de 28 años, todavía los responsables de la masacre continúan sin recibir castigo.
Según el informe de la Comisión del Esclarecimiento Histórico, impulsado por las Naciones Unidas, a la matanza de Río Negro sobrevivieron 18 niños, entre 3 y 14 años de edad fueron obligados por los paramilitares a realizar trabajos forzados.