El Ministerio francés de Interior anunció este domingo que sólo habían ejercido el derecho al voto un 16,07 por ciento, de 44 millones de franceses en la primera vuelta de los comicios regionales, un porcentaje menor que el registrado en el año 2004.
El Ministerio informó a las 11H00GMT que sólo había votado un 16,07 por ciento de los franceses, pero de acuerdo con los sondeos, la mitad de los ciudadanos (cerca de 22 millones) se quedará en sus casas. A esa hora, en el anterior proceso electoral, ya contaba con el 18,48 por ciento de las papeletas posibles.
La primera estimación que realiza el Gobierno, la efectúa en función de las previsiones de encuestas y análisis políticos, los cuales en días recientes afirmaron que la abstención, en las regionales, será la protagonista, pudiendo posicionarse en un 50 por ciento o más.
En primera instancia la abstención se estimó en un 38 por ciento, no obstante, ahora será más alta, considerada la más alta en los últimos 20 años. El mínimo interés que tienen los franceses por ejercer su derecho al voto, se explica en primer lugar, porque en Francia las elecciones regionales se disputan sólo desde el año 1992.
Por su parte, el primero ministro, Francois Fillon, no ha declarado ante los medios tras emitir su voto en la localidad de Solesmes, en su feudo de Sarthe (oeste), donde es consejero municipal.
La favorita en los comicios, la líder de la oposición y primera secretaria del Partido Socialista (PS), Martine Aubry, tampoco ha dado declaraciones a la prensa cuando votó en la ciudad de Lille (norte de Francia).
Mientras que su principal rival, en el seno del partido, Ségoléne Royal, sí se dirigió a las cámaras que la rodeaban tras depositar su voto en Melle, en la región de Poitou-Charentes (oeste), donde aspira a la presidencia.
"Es una elección muy importante", dijo Royal, porque "está en juego el futuro de nuestras regiones, de nuestros territorios". Asimismo, señaló que esperará el resultado con serenidad y "con la satisfacción del deber cumplido".
La ultraderechista del Frente Nacional (FN), Marine Le Pen, candidata por la región de Nord-Pas-de-Calais (norte), subrayó la importancia de estas elecciones porque permiten manifestar el "descontento" con el Gobierno.
Le Pen hizo un llamado a la población para que asista a sufragar, pese a que recalcó que la abstención no es más sino "la expresión del descontento".
Según explica la prensa internacional "las regiones carecen de muchas competencias y no constituyen un organismo institucional con el que se identifiquen los ciudadanos. Además, estas elecciones siempre se habían celebrado conjuntamente con las municipales o cantonales, capaces de arrastrar a más votantes".
Aún falta el voto del presidente Nicolás Sarkozy, líder del partido de centro-derecha en el Gobierno.