El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, exhortó este sábado en vísperas del voto decisivo, a los congresistas demócratas para que aprueben la reforma del sistema sanitario, que según el mandatario se trata de "una lucha de un siglo" a favor de los necesitados.
La Cámara de Representantes del Congreso estadounidense celebrará este domingo el voto decisivo sobre la iniciativa de reformar la ley de salud, por lo que Obama le dijo a los senadores que "está en sus manos, es el momento de aprobar esto, en beneficio de EE.UU.".
"No lo hagan por mí. No lo hagan por el Partido Demócrata. Háganlo por el pueblo estadounidense", dijo el mandatario.
Asimismo, señaló que "este es uno de estos momentos" en los que pueden "hacer realidad las mejores esperanzas".
El presidente Obama admitió que votar a favor de la medida puede ser algo "duro" para algunos congresistas demócratas en distritos conservadores.
Obama ha subrayado que su lejano predecesor Theodore Roosevelt, a comienzos del siglo XX, fue el primero en ponerse en macha con este tema.
Manifestó que de no darse la aprobación en el Congreso de esta reforma, "la industria aseguradora seguirá haciendo de las suyas sin control".
"Es un debate que no sólo se refiere al costo de nuestro sistema sanitario, sino también al carácter de nuestro país, acerca de si podemos afrontar los desafíos de nuestra época y si seguimos siendo un país que da a sus ciudadanos la oportunidad de ver sus sueños cumplidos", sostuvo.
Los demócratas deberán buscar entre sus filas 216 votos que son necesarios para poder aprobar la reforma.
Este domingo los senadores estadounidenses votarán la reforma luego de dos horas de discusión sobre dos proyectos de ley distintos. Uno es el que ya se aprobó en el Senado el pasado mes de diciembre y que recibió la aprobación de la Cámara de Representantes para que Obama lo firme para conversión en ley.
El segundo proyecto introduce una serie de enmiendas al primero, para hacerlo más del gusto de los congresistas.
Si se aprueba, se trasladará al Senado, que según lo negociado entre los demócratas, lo aprobará sin cambios de inmediato, a lo largo de esta semana.
La reforma sanitaria busca ofrecerle cobertura a cerca de 30 millones de estadounidenses que en la actualidad no cuentan con un seguro médico, el cual es indispensable por los altos costos del servicio médico en Estados Unidos.