El número de personas privadas de acceso a una alimentación
adecuada creció en cien millones durante 2009, dijo este viernes en
Santo Domingo el director de la Organización de Naciones Unidas para
la Agricultura y la Alimentación (FAO), Jacques Diouf.
Este incremento
obedeció en gran medida a la crisis económica mundial, que hizo de
2009 un año "catastrófico para los hambrientos del mundo",
ya que "empeoró notablemente la seguridad alimentaria",
subrayó.
Diouf pronunció una
conferencia en un congreso internacional sobre seguridad alimentaria
que se celebra en la capital dominicana, donde recordó que en la
actualidad mil millones de personas están subnutridas en el planeta.
La caída de los
precios internacionales de los alimentos básicos durante 2009 fue
"una falsa esperanza", ya que, debido a la crisis, "los
alimentos básicos nacionales cuestan, en términos reales, un 19 por
ciento más que hace dos años", explicó.
El funcionario
senegalés señaló que los pobres de las zonas urbanas y sus
alrededores son los más afectados por la inseguridad alimentaria,
pues padecen con más dureza la subida de los precios.