El suministro de gasolina y el servicio de taxis se han visto alterados este jueves en gran parte de Grecia debido a las protestas de los trabajadores contra los nuevos impuestos en esos sectores destinados a recaudar más fondos para levantar la economía griega.
Según los sindicatos, la participación en el paro fue "alta", aunque en algunas partes del país, como en la isla de Creta y en el norte de Grecia, algunas gasolineras estuvieron abiertas al público.
"El 90 por ciento de las gasolineras están cerradas", afirmó a los medios atenienses el presidente de la federación de dueños de gasolineras de Grecia (OBE), Mijalis Kiusis.
La Federación anunció en un comunicado que la huelga es una respuesta a la obligación de dar recibos a los clientes, una de las medidas adoptadas por el ejecutivo socialista para reducir la evasión fiscal.